Unbound: Worlds Apart, un portal hacia la cima de los metroidvanias

Se espera que pronto llegue a PlayStation y Xbox.

Jugamos su versión en Nintendo Switch

Unbound: Worlds Apart es el primer desarrollo de los rumanos Alien Pixel Studios, pero se siente como si fuera el punto más alto de su carrera. Sus cuatro años en ‘incubación’ son perceptibles desde el primer momento. Esta aventura protagonizada por el pequeño mago Soli ofrece una narrativa sólida, la cual principalmente se sostiene con una jugabilidad de plataformas y resolución de acertijos en la que el cerebro será el músculo que más utilizarás a lo largo de sus cerca de cuatro horas de duración (tiempo aproximado para los más hábiles).

Te podría interesar: El brainvania Unbound: Worlds Apart llega a PC y Switch

Este juego cuenta la historia de un reino azotado por una fuerza maligna que ha sido atrapada en otra dimensión para evitar que cause más daño. Como siempre, el problema es que ha logrado escapar y es deber de Soli el detenerlo haciendo uso de portales interdimensionales los cuales le permitirán llegar hasta él. Puede que hasta el momento todo suene bastante genérico, pero es justo la mezcla de elementos lo que terminan por convertirlo en algo único.

En una primera instancia, es posible notar la fuerte inspiración de dos joyas de los metroidvanias: Ori and the Blind Forest y Hollow Knight. Del primero, la forma en la que se interconectan las secciones, presentando áreas desbloqueables y la carencia de combates priorizando el uso de la razón. Mientras que su estilo gráfico instantáneamente nos evoca a la obra maestra de Team Cherry.

Ya entrando en materia de la jugabilidad Soli únicamente cuenta con tres habilidades: caminar/correr, saltar y activar los portales. Para quienes hayan jugado otro clásico del género como lo es Guacamelee! encontrarán familiar la forma en la que activas y desactivas los portales permitiéndote acceder a plataformas no presentes en el mundo ‘normal’. Afortunadamente, Unbound no sólo se limita a hacer objetos visibles o invisibles, estáticos o en movimiento, los portales cuentan con diversas funciones dependiendo la zona en la que te encuentres, en algunas podrás tener luz entre la oscuridad, en otras la gravedad te obligará a caminar por los techos e inclusive otras más te permitirán convertirte en piedra para romper objetos y plataformas (¿Kirby, eres tú?)

No todo se limita al uso de los portales, existen áreas en las que éstos se vuelven inactivos dejándolo completamente a tu habilidad de plataformeo. En este rubro -el de los saltos- Soli encontrará en su camino varios ciudadanos perdidos que necesitan que llegues a ellos para salvarlos, éste es uno de los puntos de mayor dificultad del juego, tus reflejos y movimiento de los dedos deberán estar afinados para salir avante en estos momentos, recordando por momentos a otra joya indie: Celeste.

Si eres de los que necesita combates contra grandes jefes, no te preocupes, aquí también los encontrarás, pero de una forma diferente. Como mencionamos, Soli no cuenta con la habilidad de agredir o realizar cualquier tipo de ataque por lo que la única forma de vencer a estos grandes seres es haciendo uso inteligente de los portales y así obligándolos a golpearse a sí mismos.

Para mantener la atención del jugador, Unbound recurre a la realización de pequeños objetivos, interconectando las zonas de forma natural lo que evite que andes deambulando sin rumbo fijo lo que suele pasar muchas veces en otros juegos del género. Tanto los enemigos como los aliados cuentan con una gran personalidad y diseño, siendo la magia su principal característica.

Todo el mundo que compone el juego pareciera estar armado en un solo conjunto lo que ocasiona que sus pantallas de carga sean sumamente tardadas, siendo éste el único punto negativo del juego, aunque se balancea al momento de morir pues no existen los tiempos de espera, regresando rápidamente a la acción.

Conclusión

Que bien se siente el jugar un título dentro de un género tan gastado -como los metroidvania- y encontrar una jugabilidad refrescante, novedosa y llena de agilidad cerebral. Unbound: Worlds Apart se posiciona desde ya entre nuestros favoritos de este 2021. La primer obra de Alien Pixel Studios no trata de inventar algo nuevo, simplemente utiliza lo previamente conocido de una forma tan orgánica y original que se siente como si nunca antes los hubiéramos experimentado. Se encuentra disponible en Steam y Switch. Y recuerden checar nuestra entrevista con Andrei Simion, cofundador del estudio rumano, donde nos cuenta algunos detalles sobre el desarrollo del juego.

Calificación

Puntuación: 4.5 de 5.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario