Por: Héctor Martínez
Justo cuando parecía que Capcom sólo se iba a dedicar a hacer puros remakes de uno de sus juegos emblema: Resident Evil, sorprende con el lanzamiento de Requiem, el cual parece que ha llegado para cerrar bocas y reclamar su lugar en el trono del survival horror. Esta entrega no sólo busca reconciliarse con los fanáticos más veteranos, sino que tiende un puente perfecto para quienes apenas se adentran en la mitología de la saga.
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La narrativa nos sumerge de inmediato en un misterio doble: por un lado seguimos a Grace Ashcroft, una agente del FBI, quien mientras investiga un extraño caso en el lugar en el que asesinaron a su madre, se topa de frente con un misterioso brote viral. Por otro lado, nos reencontramos con un Leon S. Kennedy, un agente más experimentado que nunca, cuya única prioridad es hallar una cura definitiva a una rara enfermedad, de la que podría estar infectado. Ambos caminos convergen en una trama llena de giros que es mejor descubrir por cuenta propia para no arruinar la experiencia.
La jugabilidad se siente como un homenaje a las raíces y, al mismo tiempo, como una evolución necesaria. Con Grace, la experiencia se inclina hacia el survival horror más puro: el juego nos recomienda la primera persona para intensificar el miedo, obligándonos a resolver acertijos y gestionar recursos limitados en un entorno tan hostil como el centro de Rhodes Hill.

En contraste, Leon ofrece un contrapunto de acción brutal. Su diseño refleja el paso del tiempo y el peso de su infección, mostrándose más violento y desesperado. Sus ataques son viscerales, apoyados en un arsenal que culmina en la imponente Requiem, una pistola Magnum de alto calibre capaz de frenar cualquier amenaza, pero que termina entregando a Grace para que enfrente las amenazas.
Un añadido sumamente interesante es el extractor de sangre, una herramienta que permite fabricar desde munición hasta inyectores hemolíticos, ideales para despachar enemigos mediante el sigilo. Y vaya que necesitaremos cada recurso, pues la inteligencia artificial de los zombies ha sido refinada drásticamente; ya no son simples objetivos lentos, sino que ahora son cazadores impredecibles que pueden pasar de las acciones pausadas a lanzarse sobre tu cuello en un parpadeo. A esto se suma la amenaza de los Blister Heads, mutaciones rápidas que surgen de los cuerpos caídos, y jefes finales colosales infectados con el virus Elpis, cuyas historias personales añaden una capa de horror psicológico bastante perturbadora.
En el apartado técnico, Capcom ha decidido sacar músculo con su nuevo RE neXt ENGINE. Desde los primeros segundos, las cinemáticas impactan por su fotorrealismo, pero lo más impresionante es que esa calidad no decae al tomar el control. El nivel de detalle en los escenarios y la gestualidad de los personajes es soberbio, aunque el verdadero protagonista es el juego de luces y sombras. En los momentos de oscuridad total, las siluetas logran una atmósfera opresiva que mantiene al jugador en un estado de alerta constante, demostrando que el terror visual sigue siendo la piedra angular de la franquicia.

Resident Evil Requiem cuenta con un apartado sonoro que provoca escalofríos reales, pues escuchar los lamentos y gritos de los zombies pone los pelos de punta hasta al jugador más valiente. Además, el sonido de los escenarios y los constantes rechinidos avivan el sentido del oído del usuario, incluso, te recomendamos jugarlo con audífonos, porque la inmersión es mayor.
Sin embargo, el título no está libre de pecado, ya que durante nuestras sesiones de juego, nos topamos con algunos bugs y bloqueos que empañan un poco el pulido general. Además, su duración de entre 10 y 12 horas puede sentirse algo breve para quienes buscan una experiencia más extensa, especialmente porque la historia fluye tan rápido.

Algo que tal vez no nos terminó de encantar es que si juegas la “versión actual”, cuando acudes a grabar tu progreso te indica cuál es el objetivo que debes realizar para no estancarte.
Para quienes somos fanáticos de Resident Evil es evidente que retomaron muchos de los elementos de títulos pasados, especialmente de la cuarta entrega, pero con una fórmula bien balanceada que combina el survival horror y la acción.
Por obvias razones, en esta reseña no hemos tocado el futuro de Leon, ya que es algo que consideramos que deben conocer los jugadores y no recibir un spoiler antes de que tengan en sus manos esta verdadera joya de los videojuegos.

Conclusión
A pesar de estos tropiezos técnicos, el veredicto es claro: Resident Evil Requiem es un contendiente serio para el GOTY de este 2026. Es un título indispensable que demuestra que, tras 30 años en el mercado, la fórmula de Capcom todavía tiene la capacidad de impactar y evolucionar.

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