La reseña “nindie” de la semana: Kamaeru: A Frog Refuge

¡Hola, lectores de Behind Gaming! ¿Cómo les va? Espero que muy bien. Soy Rigo Domínguez, y seguro ya saben porque ando por acá: para compartirles una reseña sobre un indie que he estado jugando en mi Nintendo Swiitch. En esta ocasión se trata de Kamaeru: A Frog Refuge. Si saben inglés, seguro ya se imaginarán de qué se trata por el puro título, pero independientemente de ello, pasemos con el análisis para ver si es juego que podría gustarles, o no.

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Publicado por Armor Games y desarrollado por Humble Reeds, Kamaeru: A Frog Refuge es un juego de simulación parecido a las opciones que hay por ahí en las que nos encargamos de una granja, solo que acá debemos cuidar de un santuario para ranas al mismo tiempo que restauramos la biodiversidad de los humedales.

De manera diferente a otras reseñas, en esta ocasión comenzaré hablando del apartado visual, que de verdad me encantó. Desde este aspecto, más que un videojuego, pareciera que estamos en una especie de libro para colorear, ya que su estilo de arte recuerda a este tipo de materiales, con cada elemento mostrando un diseño dibujado a mano y coloreado de igual forma. Muy hermoso y bastante ad hoc para el tipo de juego, dejándonos ver que se trata de una propuesta “cozy” o “amistosa”.

Dejado el diseño artístico de lado, acá nos ponemos en los zapatos de una chica llamada Cleo, quien regresa a los humedales en los que jugaba cuando era niña. Acá, su amigo de la infancia, Axel, le pide ayuda para reconstruir este espacio y crear el santuario de ranas que mencioné anteriormente. Y ya, esa es la “trama”, o más bien, el punto de partida del juego.

Existen varios tipos de ranas, las cuales atraemos a nuestro espacio dándoles de comer algunas de las diferentes especies de insectos para poder domesticarlas, los cuales a su vez vendrán a nosotros conforme restauremos los humedales. Además de por su aspecto físico, las ranas que vemos en pantalla se distinguen mediante indicadores que nos informan si esas ranas son salvajes, si ya las domesticamos, o si aún son salvas pero ya les hemos tomado foto para registrarlas en nuestro “Ranadex”.

Los humedales tienen un “bioscore”, el cual nos señala qué tan bueno o malo es su estado actual. Entre mejor sea este puntaje, más probabilidad será de que tengamos los insectos necesarios para tener más ranas, las cuales por cierto podemos hacer que se reproduzcan.  La manera de aumentar nuestro bioscore, es colocando vegetación y estanques de forma balanceada.

Como podrías esperar, en general, hay varias especies de todo y cosas por hacer. Por ejemplo, existen arbustos de bayas, los cuales nos proporcionan la materia prima para ir a la cocina a preparar mermelada con algunos minijuegos –no tan divertidos, realmente-, misma que podemos vender para conseguir dinero y comprar más y mejores recursos para nuestro refugio. Y eso sin contar que podemos conseguir colmenas para producir miel, decorar cada espacio con diferentes muebles, en fin, un mundo de cosas. El juego tiene algunas fallas técnicas, en concreto, al momento de cargar partidas guardadas, tardándose bastante tiempo y en ocasiones congelándose por completo. De igual forma, hay “lag” al momento de viajar entre locaciones. Quizás soy muy benévolo, pero siento que en ningún caso son problemas que arruinen el juego, ya que el gameplay como tal no presenta fallas. Dicho eso, desde luego que las fallas resultan molestas e incluso estresantes, lo cual te saca del modo “cozy” en el que se supone debe meterte el juego.

Conclusión

Kamaeru: A Frog Refuge, es una opción a considerar si eres amante de las ranas, sobre todo por su increíblemente hermoso aspecto visual, los diferentes tipos de ranas y la gran cantidad de actividades por descubrir, aunque los minijuegos resulten tan entretenidos. Pero si los anfibios no te enloquecen, definitivamente no es un juego para ti, y menos teniendo en cuenta las fallas técnicas y lo poco satisfactorio que resulta coleccionar las ranas y mejorar el santuario, pues acaba sintiéndose más como un trabajo que como algo relajante.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y listo, con esto hemos llegado a la conclusión de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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