¡Hola, amigos de Behind Gaming! ¿Cómo les va? Espero que muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles una reseña de un indie que recién pude jugar tanto en mi Nintendo Switch 2 como en el Nintendo Switch original. En esta ocasión, ese juego es Helix: Descent N Ascent. ¿De qué va y qué tal está? Les cuento.
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Helix: Descent N Ascent es un roguelike de plataformas para Nintendo Switch publicado y desarrollado por Badass Mongoose, el cual está inspirado fuertemente por los aclamados Celeste y Dead Cells. El título te sumerge en una vertiginosa misión de descenso y ascenso vertical continuo mediante una misteriosa y cambiante torre mecánica.
La historia sigue a Nox, un hábil explorador atrapado en el Núcleo del planeta. Para escapar, debe desafiar a Nexus, una Inteligencia Artificial corrupta. Narrativamente, el juego avanza a través de fragmentos de memoria interactivos y diálogos enigmáticos con los escasos sobrevivientes robóticos amistosos que viven en este hostil entorno metálico.

Su jugabilidad destaca por mecánicas de saltos de precisión y un fluido gancho magnético. Cada movimiento se siente ágil y satisfactorio. La progresión se basa en la recolección de mejoras permanentes y mutaciones aleatorias. Es un juego con una dificultad elevada; exigente, pero bastante justa con el jugador.
El diseño de niveles procedimentales añade una capa de variedad excelente que mitiga la frustración al morir. Sin embargo, la repetición de ciertos jefes intermedios puede volverse monótona mientras más jugamos. A pesar de ello, el combate dinámico y los acertijos ambientales mantienen el ritmo de juego siempre adictivo.
Los combates son frenéticos y exigen dominar los reflejos para esquivar proyectiles milimétricamente. Esto se complementa muy bien con los puzles, los cuales requieren activar interruptores magnéticos a contrarreloj. Todo esto se fusiona orgánicamente, creando situaciones de tensión donde el ingenio vale tanto como la destreza.

Contamos con 5 habilidades básicas, como el impulsor magnético y la alteración de la gravedad, mismas que pueden fusionarse en las cámaras centrales para crear 25 combinaciones únicas de poderes secundarios. Aunque esto da frescura a la jugabilidad, su sistema de fusión nos obliga a regresar constantemente a las cámaras, rompiendo el ritmo de exploración y convirtiendo los puzles finales en trayectos repetitivos y tediosos.
Visualmente destaca por un bellísimo y minimalista estilo pixel art en blanco y negro que evoca la estética del cómic clásico. Sin embargo, su estilo monocromático en ocasiones ayuda a dificultar la percepción de la profundidad. Por su lado, el apartado sonoro complementa la atmósfera melancólica con melodías ambientales sutiles y misteriosas, mientras que los efectos de sonido secos brindan gran realismo a cada acción ejecutada.
El título aprovecha muy bien la vibración HD en Nintendo Switch original, manteniendo unos sólidos 60 cuadros por segundo con caídas ocasionales, mientras que en Nintendo Switch 2 el rendimiento es impecable, erradicando además en esta última las pantallas de carga. En ambos casos, las resoluciones son de 720p en portátil y 1080p en televisor.

Conclusión
Helix: Descent N Ascent tiene como puntos fuertes sus controles precisos y la atmósfera creada, esta última potenciada por su paleta de colores monocromátca y apartado sonoro. Con todo y que flaquea en su variedad de jefes, es recomendable para los amantes de las plataformas y los desafíos.

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