¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero se encuentren muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles mi reseña de un titulo indie que recientemente jugué en Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, el cual lleva por nombre The Day I Became A Bird. ¿De qué va y qué tal está? A continuación les platico.
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Publicado por Numskull Games y desarrollado por el estudio español Hyper Luminal Games, The Day I Became A Bird es una breve aventura narrativa con toques de rompecabezas. El juego adapta un cuento infantil, ofreciendo una experiencia interactiva repleta de ternura, inocencia y un estilo artístico que parece cobrar vida propia.

La historia comienza con Frank, un niño que experimenta la intensidad del primer amor al conocer a Silvia, quien solo parece estar interesada en observar aves, ignorando todo lo demás. Ante este situación. Frank decide confeccionarse un traje de pájaro para lograr captar la atención de su Silvia.
La mecánica principal de juego se basa en la exploración y resolución de acertijos ambientales sencillos, avanzando de forma lineal. El progreso se siente como pasar las páginas de un libro ilustrado interactivo. Su ritmo pausado y enfoque en la narrativa lo hacen comparable a obras como Florence, o yéndonos un poco más atrás, Botanicula.

El gameplay brilla por su sencillez, resaltando la integración de los puzles con el mensaje emocional que busca transmitir. Su escasa dificultad permite que la historia fluya sin frustraciones, lo cual seguro disgustará a quien busca algún desafío. Esto último, sumado a su extremadamente corta duración –alrededor de 1 hora-, limitan su rejugabilidad.
Visualmente, el juego destaca por su estética de dibujo a lápiz, logrando una atmósfera artesanal bastante acogedora. El apartado auditivo complementa perfectamente la imagen, recurriendo a melodías suaves y efectos de sonido minimalistas que logran sumergirnos en un mundo de ensueño, paz y mucha melancolía infantil.
Tanto en Nintendo Switch como en su sucesora, el juego rinde de forma impecable debido a su baja exigencia técnica; la inexistencia de tiempos de carga en Nintendo Switch 2 hace que la transición entre escenas sea más fluida. Cabe mencionar el notable uso de la pantalla táctil en modo portátil, volviendo la interacción mucho más natural.

Conclusión
The Day I Became A Bird es una obra pequeña de muy corta duración, simple en jugabilidad e historia, pero que celebra poderosamente la imaginación y los sentimientos más puros. Totalmente recomendable para jugadores que buscan experiencias rápidas, relajantes y artísticas, siendo ideal para disfrutar en una tarde tranquila, especialmente si eres amante de los cuentos ilustrados y las historias simples.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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