La reseña “nindie” de la semana: Glitch Hero

¡Hola, lectores de Behind Gaming! ¿Cómo están? Acá Rigo Domínguez pasando a saludarlos como cada semana, listo para compartirles una nueva reseña de un juego indie que pude probar durante la última semana en mi Nintendo Switch. En esta ocasión, me toca contarles sobre Glitch Hero. ¿De qué se trata y qué tal está? Ya les cuento.

Te podría interesar: Salva al mundo en el JRPG Eiyuden Chronicle: Hundred Heroes

Publicado por Artax Games y desarrollado por Didactoons, Glitch Hero es un videojuego de aventuras educativo en 2D cuya finalidad es fungir como una entretenida introducción a la programación, tratando de levantar la mano como un ejemplo de que es posible aprender y jugar al mismo tiempo.

La historia del juego nos pone en los zapatos de Ada, una chica aventurera que por curiosidad acaba adentrándose en Codeland, un mundo virtual creado por su padre. Lamentablemente, esta espacio digital está lleno de bugs, errores y enemigos capaces de acabar con todo a su paso. Como podrías imaginar, dependerá de Ada –o sea, de nosotros- salvar a este mundo, en el que además están atrapados tanto su padre como sus amigos.

El juego se desarrolla siguiendo la estructura de los Zelda clásicos, contando con enemigos en el mapa, una serie de calabozos con varios puzles en su interior y su respectivo jefe final. En este caso, se trata de 12 mazmorras y 3 mundos por explorar –Mundo del Orden, de los Dulces y de la Música-, los rompecabezas son todos relacionados con codificación y lógica de programación básica, mientras que los jefes son, pues, lo que uno podría esperar.

Para enfrentarnos a los enemigos y todo tipo de retos en general, tenemos el poder de nuestro útil Hammmer.exe, con el cual podemos activar interruptores, desbloquear rutas y, claro, atacar a los tipos malos. De todo el juego, el combate es la parte que me pareció más floja, pues nuestra lenta velocidad y corto rango de ataque hacen que las peleas sean todo un reto, pero no uno satisfactorio, sino uno frustrante, el cual podría orillar a más de uno a dejar de jugar.

Por suerte, en el camino desbloqueamos nuevas habilidades, como lo son el Glitch Dash, Super Fuerza y Cyberspin, entre otras, haciendo que nuestra estancia en el juego sea menos estresante y más placentera. Además, al tener “bases zelderas”, no todo es el comabte, sino que buena parte de la aventura la vivimos explorando calabozos y resolviendo puzles, y acá sí la cosa se pone divertida desde el primer momento, sobre todo si disfrutas de este estilo de juegos.

Centrándome en los puzles, su resolución requiere el uso de una serie de bloques para diseñar algoritmos sencillos, siendo ésta la forma en la que el juego nos enseña conceptos primarios de programación, como los bucles y las funciones. Si ya sabes del tema, seguro esto te resultará extremadamente simple, y está bien, pues se trata de una experiencia creada pensando en jugadores más pequeños con ningún tipo de noción al respecto.

Visualmente, tenemos un diseño que busca asemejarse al de una caricatura para niños, con personas simples pero con personalidad y vistosa y alegre paleta de colores. Mientras jugamos, la estética y el movimiento de los personajes presentan un “look and feel” de los juegos desarrollados en el extinto programa Flash de la igualmente desaparecida compañía Macromedia. A la par, cuenta con cinemáticas y doblaje de voz muy bien logradas, dando la sensación de tratarse de una caricatura hecha y derecha, abonando a la experiencia en general.  Auditivamente, la selección de música me parece apropiada para la acción en pantalla. Nada que vaya a recordar, pero funciona.

Conclusión

Para el jugador habitual, probablemente Glitch Hero resultará un juego sin mucha “gracia” o hasta un tanto “genérico”, lo cual sumado a su simple combate –sobre todo al comienzo- acabará aburriéndolo muy pronto. Sin embargo, la parte de los calabozos y puzles me pareció lo suficientemente bien diseñada como para sugerir este titulo a los padres que buscan que sus hijos jueguen y aprendan algo al mismo tiempo, en este caso, nociones de programación. O incluso, puede pasar como un “cozy game”. Nadie terminará siendo un programador al acabar el juego, pero bien pudiera despertar la curiosidad por el tema en uno que otro niño, y eso me parece que seria algo invaluable.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y listo, con esto hemos llegado a la conclusión de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

Sé el primero en comentar

Deja un comentario