La reseña “nindie” de la semana: Speedollama

¡Hola, amigos de Behind Gaming! ¿Cómo va todo? Espero que muy bien Soy Rigo Dominguez, que como siempre, vengo a saludarlos y compartirles mi opinión acerca de un videojuego indie que he estado jugando recientemente en mi Nintendo Switch. El juego en cuestión ahora es Speedollama, que como su nombre sugiere, trata sobre llamas… y velocidad. Pasemos ya con la reseña para quitarte las dudas que probablemente tienes en este momento.

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Chaosmonger Studio es la publicadora y desarrolladora detrás de Speedollama, un run-n-gun que recuerda a clásicos del género como los legendarios Metal Slug, aunque acercándose más a los igualmente populares Contra, ambas franquicias que divirtieron a un gran número de jugadores a finales del milenio pasado, tanto en máquinas de arcadia como en consolas caseras.

La historia del juego es simple y “curiosa”: somos parte de un grupo de mercenarios reclutado por un viejo y sabio llama, quien busca detener a un ejército de alpacas que ha comenzado una guerra exterminar a las llamas y apoderarse del planeta. Realmente no hay mucho que agregar acá, pues es meramete el “pretexto” o punto de partida para comenzar a jugar, dándonos uno que otra línea de texto chusca ocasionalmente y nada más.

Tenemos 3 mercenarios a elegir que varían en fuerza, velocidad y otras características, por lo que es cuestión de probar a todos para ver cuál se nos acomoda mejor. Contamos con un botón para saltar –y hacer doble salto-, otro para disparar al frente, atrás, arriba, abajo o diagonalmente y uno más para soltar bombas. A lo largo del nivel encontramos diferentes ítems, como relojes que nos dan tiempo extra, kits medicinales para recuperar un poco de vida y armas momentáneas, como lanza llamas –acá me refiero al fuego, no al animal-, o láseres.

Podemos también detenernos con “L” para soltar metralla a diestra y diestra sin movernos. Además, tenemos la habilidad de sujetarnos a las paredes, lo cual podemos hacer automáticamente o mediante un botón, aunque esta última mecánica la sentí un poco torpe, ya que si lo hacemos con un botón, es complicado continuar disparando, y si dejamos que el juego lo haga de manera automática, la acción se pone lenta.

Y hablando de ralentizar las cosas, en momentos de acción tenemos problemas de rendimiento que se traducen en caídas de cuadros. No duran mucho tiempo y difícilmente serán culpables de una muerte prematura, pero es un aspecto que considero importante de mencionar, sobre todo pensando en quienes tienen poca tolerancia ante este tipo de fallas.

La campaña –único modo de juego- está conformada por 9 áreas diferentes divididas en 36 niveles –más 8 niveles bonus-, los cuales son generados proceduralmente. En cada nivel, tenemos 5 minutos para recolectar el 75% de cristales –o el coleccionable en turno-, lo cual abrirá la puerta final. Al estar contrarreloj, la acción se intensifica, pues no tenemos tiempo que perder si es que queremos terminar el nivel en turno. Si no tienes tan buen sentido de la ubicación –¡ya somos dos”-, recomiendo ampliamente usar el mapa constantemente.

Al terminar cada nivel, podemos comprar alguna de las más de 30 mejoras y aumentar nuestra velocidad, vida, cantidad de bombas disponibles, etc., y cada cuarto nivel de área, nos tocará enfrentarnos a jefes de área en batallas que, en su mayoría, y tristemente, son aburridas.

Visualmente, es un trabajo que recuerda precisamente a los clásicos run n gun de las décadas de 1980 y 1990, e incluso contamos con un filtro CRT que podemos activar y desactivar rápidamente con un botón para ambientarnos más en aquella época. En la parte de la banda sonora, siento que ésta se queda un poco corta, pues aunque no esta mal, tampoco me parece nada memorable.

Conclusión

Speedollama es un juego para los amantes de los run n gun tipo Contra que disfrutan de acabar con cuanto enemigo se le pone en su camino a base de disparos. La temática de las llamas es curiosa, pero no hace la gran diferencia, pues lo mismo daba si fuera otro animal o humanos. A pesar de no ser “el juego que revolucionará el género”, es uno con buena jugabilidad –con excepción del agarre a las paredes- con el que fácilmente puedes entretenerte unas cuantas horas sin muchas complicaciones.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y listo, con esto hemos llegado a la conclusión de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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