RESEÑA: Manairons

Por: Héctor Martínez
Los juegos de plataformas son de los más divertidos que se pueden encontrar en el mercado, porque son simples, emocionantes y cada que superas un obstáculo hay una recompensa. Bajo este género llegó a Xbox Series X|S Manairons, un título desarrollado por Jandusoft en colaboración con 3Cat.

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A manera de dato curioso, este videojuego está inspirado en la leyenda de los Menairons, supuestos duendes extremadamente pequeños de la mitología del Pirineo, famosos por trabajar en exceso. De acuerdo con lo que dice la leyenda, son tan diminutos que cabrían miles en el interior de un tubo de agujas de coser, pero algo peculiar es que estos seres únicamente trabajan si se les ordena una tarea constante. Esto último es muy importante, ya que en Manairons sucede algo así.

Ahora sí, pasemos a la historia del juego: En Manairons, tendremos el control de Nai, quien debe enfrentarse al terrateniente Llorenç, quien ha tomado el control de un pueblo con la ayuda del poder del “Canut”, un artefacto mágico tan antiguo muy misterioso. Sin embargo, Nai despierta cuando se usó el “Canut” y una bruja lo libera para encargarla misión de recuperar ese extraño artefacto.

Para cumplir con su misión, Nai cuenta con una flauta, que a su vez funciona como arma, gancho y hasta instrumento para mover bloques gigantes, pero para poder hacer todas estas funciones el jugador tendrá que aprender cinco canciones. Debo comentar que algo que me gustó es que realmente el usuario debe aprender las tonadas, no es sencillamente apretar la secuencia de botones que aparecen en la pantalla, como es en otros títulos, algo que se siente muy al estilo de la vieja escuela.

En lo que se refiere a los combates, puedo decir que se sienten muy simples, porque vas a hilar combos, pero sin que tengan un propósito concreto; sin embargo, en más de una ocasión los ataques se pueden perder o fallar sin motivo alguno, y esto se vuelve un poco recurrente, lo que se siente un poco frustrante cuando estás tan emocionado presionando los botones. Por otro lado, hay enemigos que vuelan y la única forma de atacarlos es a distancia, a pesar de que puedes columpiarte y alcanzarlos, los ataques no son efectivos.

Los jefes son algo sacado de las pesadillas, porque se sienten muy al estilo de Little Nightmares, en el que nos encontramos con cocineros que en vez de manos tienen batidoras o pollos jinetes que te acatan sin piedad.

Por otro lado, los puzzles son divertidos, entretenidos y en algunos momentos desafiantes, pero nada que te pueda frustrar o llevar a varias horas de pensar. Este punto también hay que destacarlo, porque hacía tiempo no me encontraba con juegos que tuvieran este tipo de complejidades.

Lamentablemente, uno de los principales problemas con los que nos encontramos en Manairons fueron sus gráficos, ya que a pesar de tratarse de un estudio independiente, muchas veces el 3D se transforma en 2D y se sienten un poco anticuados para la época que viven los videojuegos.

Conclusión

En conclusión, Manairons se siente con un juego con una identidad muy marcada y uno de sus puntos más fuertes es que se basan en una leyenda que no se conoce mucho en este lado del mundo, pero las pequeñas fallas en las mecánicas de combate y los gráficos un poco anticuados, pueden sabotear un poco la experiencia. Sin embargo, te pedimos que le des una oportunidad, ya que descubrirás un mundo de fantasía y terror al mismo tiempo.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

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