RESEÑA: Killing Floor 3

En una era en donde los FPS cooperativos en línea se han convertido en uno de los géneros favoritos para los jugadores, el nivel de exigencia -sobretodo a sagas con experiencia- se ha vuelto bastante elevado. Killing Floor, y sus más de 15 años en la industria, busca revivir las emociones causadas con sus primeras dos entregas en Killing Floor 3, ¿lo logrará? Así nos fue con su versión de PC (vía Steam Deck).

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Básicamente, la base del juego es la misma de los títulos previos: formas parte de un escuadrón de resistencia que busca eliminar hordas y hordas de monstruos modificados genéticamente por una maligna corporación con la finalidad de dominar el mundo. Ahí puedes elegir entre diversos tipos de elementos para funcionar mejor como un equipo y salir victoriosos más fácilmente.

Uno de los principales cambios hechos para esta nueva entrega fue la nivelación entre cada miembro del escuadrón, es decir, cada uno de los personajes disponibles posee capacidades muy similares y no se siente tanto la diferencia entre uno y otro, eso sí, los puntos característicos se mantienen para darle sentido a sus nombres y funciones dentro del juego.

En el arsenal de armas disponible se puede observar la experiencia de Tripwire Interactive, desarrolladora y distribuidora, pero al mismo tiempo puede funcionar como un ‘arma de doble filo’ ya que no sorprende en su catálogo y se percibe como un FPS del ‘montón’, al menos bajo ese rubro.

Los monstruos a eliminar sí pueden sentirse más inteligentes, pero el problema es su variedad, llegando a sentirse tedioso tras un número corto de partidas. Por su parte, el catálogo de escenarios disponibles tampoco es el más largo, pero posee la profundidad y variedad suficiente para seguir interesado en explorarlos (y sobrevivir).

Lo que respecta al aspecto gráfico nos causó sensaciones encontradas ya que el diseño tanto de personajes como escenarios es agradable y realista, pero el hecho de abusar de la oscuridad en la gran mayoría de ellos hace que se pierda detalle con el afán de buscar causar algo de terror, lo cual no sentimos en ningún momento.

Auditivamente hablando cumple con su cometido, sobretodo en detalles como las muertes en combates cuerpo a cuerpo en donde es posible percibir desmembramientos de los enemigos de una manera casi casi cinematográfica. En cuanto a su desempeño general en Steam Deck, podemos mencionar que la calidad gráfica sí se reduce en buena medida, sin llegar al punto de parecer título de 64 bits, pero sí sacrificando mucho detalle con la finalidad de no tener problemas de desempeño.

Conclusión

No podemos catalogar a Killing Floor 3 como un retroceso en la saga, pero sí como un paso en falso que le costará remediar a sus desarrolladores en entregas posteriores. Si eres fan de la saga o de los FPS entregas posteriores general puedes darle un vistazo y sacar tus propias conclusiones.

Calificación

Puntuación: 3 de 5.

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