La reseña “nindie” de la semana: and Roger

¡Hola, Behind Gaming! Soy Rigo Domínguez, pasando a saludarles como cada semana, esperando que se encuentren muy bien, listos para checar la nueva reseña que vengo a compartirles. Ahora, el juego del que me toca hablares es and Roger. ¿De qué se trata y qué tal está? Ya mismo les platico.

Te podría interesar: La reseña “nindie” de la semana: Forgotten Fields

Publicado por KODANSHA y desarrollado por TearyHand Studio, and Roger es una novela visual en la que nos convertimos en una chica, quien una mañana cualquiera despierta y se da cuenta que su papá no está. Al salir de su cuarto, encuentra en la sala a un extraño sujeto, quien insiste en que tome una pastilla. ¿Quién es este tipo y en dónde está su papá?

Así es como empieza esta aventura singular, cuya elemento principal es la sinergia entre su fuerte tema central y la manera de abordarlo, esto último tanto desde una perspectiva narrativa como en su jugabilidad, pues ambos elementos se entrelazan de forma tan precisa y natural, que acaban entregándonos una potente experiencia emocional.

Por más que me gustaría hablar de la temática principal, la realidad es que hacerlo te echaría a perder el juego. Lo que sí puedo adelantarte sin problema, es que en el centro tenemos una historia de amor, en donde la comprensión, la paciencia y el dolor son llevados al límite, con un giro inesperado rumbo al final de sus tres capítulos y alrededor de 1 hora de juego. Al inicio, la trama y el gameplay parecen no tener sentido, pero pronto acabas atrapado queriendo descubrir qué está pasando y cómo terminará.

Al contrario de varias novelas visuales en las que la jugabilidad se reduce a dar “siguiente” en cada texto o escena para que la historia avance, acá es fundamental para la experiencia. Constantemente y a la par de la trama, en pantalla tenemos uno o más puntos blancos, cuya función debemos descifrar para completar satisfactoriamente alguna de las decenas de situaciones jugables presentadas (como en Wario Ware, pero sin la presión del tiempo), todas diseñadas para potenciar cada escenario.

Por ejemplo, para cepillarnos los dientes, debemos descubrir con qué botón blanco se abre la llave del agua, con cuál agarramos el cepillo, le ponemos pasta, y con cuál nos cepillarnos. Al ser perseguidos y tener que abrir una puerta, habrá muchos botones blancos moviéndose, y tocará adivinar cuál es el único de la manija. Éstas son solo dos de las decenas de posibilidades. Unas más complicados que otras, siempre dependiendo de lo que estemos viviendo, todas diseñadas para generarnos alguna sensación en particular, como estrés, tranquilidad, alegría, incertidumbre, etc. De verdad, el resultado conseguido por los desarrolladores demuestra un ingenio y trabajo sobresaliente.

Visualmente, el estilo artístico es simple y limpio, con trazos que recuerdan a juegos como el aclamado Florence. Su paleta de colores se adapta de acuerdo a la situación, potenciando la emoción que debemos sentir en determinada parte. Lo mismo sucede con la parte sonora, cumpliendo su cometido de abonar “al todo”.

Conclusión

El de and Roger es uno de esos casos en los que entre menos sepas, mejor. Si no te gustan las novelas visuales y necesitas una jugabilidad activa y “tradicional”, no te lo recomiendo. Pero si no es tu caso, entonces no lo dudes, y prepárate para una aventura bastante fuerte emocionalmente, tocando un tema muy delicado de manera excepcional gracias a una gran narrativa apoyada por su jugabilidad, demostrando el potencial único de los videojuegos como vehículo para contar historias y transmitir emociones.

Calificación

Puntuación: 4.5 de 5.

Y listo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

Sé el primero en comentar

Deja un comentario