Hola, amigos de Behind Gaming! Acá Rigo Dominguez pasando a saludarles como cada semana, y como ya saben si son habituales lectores de este espacio, no vengo con las manos vacías, si no con una nueva reseña de un juego que pueden encontrar en Nintendo Switch, y claro, ya también en Nintendo Switch 2 (¿quién ya la tiene?). Se trata de Forgotten Fields, y enseguida les cuento de qué va y mi opinión al respecto.
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Publicado por Nejcraft y desarrollado por Frostwood Interactive, Forgotten Fields es la aventura point and click narrativa y acogedora de Sid, un joven escritor sufriendo lo que se conoce como un “bloqueo mental”, un “lujo” que no puede permitirse si desea seguir teniendo comida en su plato y un techo bajo el cual dormir. Encima, su familia lo ha invitado a una reunión para despedirse del lugar en el que creció, antes de ser vendido.

Como vemos, encontramos a Sid en un momento complicado de su vida, lo cual es malo para él, pero bueno para nosotros, dándonos como premisa una situación con la que, de una u otra forma, pudiéramos identificarnos. La aventura se desarrolla mientras intentamos darle forma al mundo de fantasía que está creando anotando ideas, al mismo tiempo que asistimos al compromiso familiar para decirle adiós a parte de su infancia.
Conceptualmente, la propuesta me parece muy interesante, con temas poco abordados en los videojuegos como la falta de inspiración y la añoranza por tiempos de infancia. Lamentablemente, resulta complicado disfrutar el desarrollo narrativo y la buena escritura de sus personajes debido a, básicamente, todo lo demás.

Los controles se sienten torpes, lo cual es desesperante y molesto, con todo y que la mayoría del tiempo estamos leyendo; si fuera un juego de acción, prácticamente seria injugable. Tenemos unas cuantas áreas por explorar y puzles por resolver, pero debido tanto a sus controles poco intuitivos como a su bajísimo reto, se sienten más como una forma forzada de alargar el juego unos cuantos minutos, más que como algo divertido.
Visualmente, su estilo de arte es minimalista, en línea con juegos como Untitled Goose Game. Nada en contra al respecto. Es más, me parece que le va muy bien. Sin embargo, las animaciones lucen extrañas, carentes de fluidez y dando la impresión de “trabarse”. Juntamos sus feas animaciones con su estilo artístico, y da la sensación de ser un juego barato hecho “al ahí se va”, como si fuera una tarea escolar terminada a última hora.

Conclusión
La idea central de Forgotten Fields, con un escritor sufriendo bloqueo mental, quien además debe lidiar con una fuerte situación emocional, me gusta; ponernos intercaladamente entre la vida del escritor y su mundo ficticio en plena creación, aún más. Sus controles erráticos, feas animaciones y jugabilidad “forzada”, hacen que sea difícil recomendarlo, por más que, reitero, su premisa llamaba mi atención. Una lástima.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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