Rising Hell, demonios, heavy metal y plataformas al estilo arcade

Fue lanzado en mayo pasado.

Jugamos su versión de Nintendo Switch

Juegos de plataformas abundan en el mercado, parece casi imposible que se proponga algo nuevo y diferente a estas alturas. Lo anterior no significa que hayan dejado de ser divertidos y que hayan sabido adaptarse a las exigencias -y tendencias- de los jugadores. Rising Hell es uno de esos títulos que sin mayor esfuerzo ofrece buenos ratos de diversión aniquilando hordas de monstruos infernales.

Te podría interesar: Las llamas infernales de Rising Hell llegan a consolas y Steam

Desarrollado por el estudio indonesio Tahoe Games en colaboración con Toge Productions, y distribuido por Chorus Worldwide Games, este título nos pone al control de tres personajes: una especie de metalero (similar a Johannes Eckerström, vocalista de la banda sueca Avatar), un demonio con cuernos (más apegado a la forma que conocemos de Lucifer) y un espíritu (con cuerpo de dios griego).

Cada uno cuenta con sus propias características. Mientras el primero es el más equilibrado, su ataque es cuerpo a cuerpo; el segundo es un poco más fuerte pero con energía reducida; y el tercero resulta más ágil con una cantidad aún menor de barra de vida. Depende de tu estilo de juego el que elijas. Su objetivo es el mismo: escapar del infierno. A diferencia de la gran mayoría de plataformeros, Rising Hell está creado en formato vertical para dar una sensación más apegada a la idea que tenemos de las profundidades del averno.

Los niveles están llenos de monstruos y trampas que buscarán acabar contigo en todo momento. Como ventaja puedes obtener mejoras tanto dentro como al término de cada escenario. Éstas se enfocan en diversos aspectos, siendo completamente tu decisión cual eliges, si es que te alcanza para comprarlos. Revivir, disminuir el daño recibido, aumentar el daño ocasionado, obtener más almas al matar a los enemigos, mayor duración de las armas artefacto, entre varias más son las mejoras a las que puedes acceder. Para obtenerlas necesitas almas, las cuales son dejadas por los enemigos al morir.

Su estructura tipo arcade roguelite. Una vez que mueres, debes comenzar desde el principio, pudiendo elegir algunas de las ‘mejoras’ conseguidas en las partidas anteriores. Mencionamos ‘mejoras’ entre comillas porque, si bien te ayudan en ciertos aspectos, también te perjudican en otros, por ejemplo: un mayor alcance de las armas a cambio de recibir más daño de los enemigos o no recibir daño de las trampas a cambio de atizar golpes más débiles.

Si bien su dificultad no puede ser variada, sí puedes elegir entre enfrentar el reto con una sola vida o con tres (a cambio de menores recompensas), lo cual puede resultar de gran ayuda para aquellos que puedan encontrar el juego un tanto complicado. Realmente no estamos ante un título muy largo, una partida te puede llevar unos 40 minutos, aproximadamente, para llegar al final, claro, de ser lo suficientemente habilidoso para lograrlo, si no seguramente será mucho más que eso.

Está compuesto por tres mundos, cada uno con su jefe y subjefe. Entre algunos niveles tendrás libertad de elección del camino que deseas continuar, mientras en otros solo podrás seguir en una puerta. Si el modo campaña ya no te es suficiente, existen algunos desafíos extra enfocados en la supervivencia para seguir demostrando tus habilidades.

Visualmente es bastante agradable, contando con un estilo pixel art detallado y un diseño de personajes que seguramente gustará a los fans de títulos como DOOM o Duke Nukem. En lo que respecto a su aspecto sonoro, éste se encuentra dentro del género heavy metal, pero realmente es un simple acompañamiento, siendo uno de los puntos más flojos del juego.

Conclusión

Rising Hell es un juego divertido, lleno de adrenalina y monstruos pixelados. Desgraciadamente, no va más allá de replicar mecánicas que hemos visto muchas veces en el género de los roguelite. Si has jugado Downwell (su principal influencia), Exit the Gungeon, hasta Snow Bros. o algún otro plataformero roguelite seguramente no encontrarás nada nuevo en sus mecánicas, pero eso no quita que lo puedas disfrutar y te haga pasar un rato ameno. Se encuentra disponible en Steam, PS4, Xbox One y Switch.

Calificación

Puntuación: 4 de 5.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario