La reseña “nindie” de la semana: Baladins

¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero se encuentren muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles mi reseña de un título indie que recientemente jugué en mi Nintendo Switch 2 – también disponible en Nintendo Switch-, el cual lleva por nombre Baladins. ¿De qué se trata y qué tal está? Enseguida les cuento.

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Publicado por Armor Games Studios y desarrollado por Seed by Seed, Baladins es un RPG narrativo con mecánicas de juego de mesa y toques roguelite en donde tomamos el papel de un grupo de artistas y trotamundos. En vez de centrarse en el combate como en los juegos de rol típicos, este título trata sobre la resolución de conflictos mediante la creatividad, el carisma y la ayuda comunitaria en un mundo falto de alegría.

La historia nos transporta al reino de Gatherac, un lugar amenazado por Colobra, un dragón gigante que devora el tiempo. Para evitar el fin del mundo, los Baladins (el Bardo, el Cocinero, el Bailarín, la Pyro y el Luxomancer) deben romper un bucle temporal de seis semanas cumpliendo misiones y organizando un festival para desbloquear nuevos caminos narrativos y evitar que el ciclo se reinicie perdiendo todo el progreso.

La jugabilidad funciona como un tablero donde te mueves por puntos y resuelves situaciones con tiradas de dados basadas en tus estadísticas. Lo mejor, es su enfoque pacifista y ramificación narrativa; lo malo, es que la repetición del bucle puede ser tediosa al tener que rehacer ciertas tareas secundarias para avanzar en la historia principal.

Debido a su ritmo pausado, el juego se siente como en casa tanto en Nintendo Switch como en Nintend Switch 2 al usar las consolas en modo portátil, con todo y que no saca ventaja de la pantalla táctil –ni el HD Rumble- de manera profunda. En ambos casos su rendimiento es estable a 30 fps, con mayor resolución en la plataforma más nueva y tiempos de carga más rápidos, eliminando pausas entre turnos y regiones.

Visualmente usa un estilo de recortes de papel en 2D sobre escenarios 3D, recordando a Paper Mario o Don’t Starve. Su arte es colorido, artesanal y lleno de carisma. En el plano, sonoro destaca por una música folk acústica muy acogedora y efectos que recrean perfectamente la sensación de estar manipulando un juego de mesa físico.

Cuenta con multijugador cooperativo para cuatro personas, siendo el punto que más vida le da al título, con todo y que puede disfrutarse en solitario. Jugar con amigos convierte la gestión de recursos y la toma de decisiones en una experiencia aún más divertida. Es como tener una noche de juegos de mesa digital, lo cual mitiga un poco la repetición del bucle temporal.

Conclusión

Baladins brilla por su originalidad narrativa, su carisma visual y una atmósfera relajante. Aunque su estructura de bucle puede ser monótona y limitada para quienes buscan acción o un RPG tradicional, podría ser una buena alternativa para los amantes de los juegos de mesa y experiencias más “cozy”, sobre todo para jugar con amigos.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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