Los estadounidenses de Prophecy Games buscan demostrar el cómo hacer un FPS roguelite que te mantenga interesado desde el primer momento mediante su más reciente propuesta que lleva por nombre Deadzone: Rogue. Si eres de los que disfruta de las experiencias fuera de este mundo y con criaturas alienígenas, sigue leyendo. Así fue nuestra experiencia con su versión de PC (vía Steam Deck).
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Su jugabilidad es la clásico de “corre, dispara, mejora, muere, repite”, pero con eso parece ser suficiente. Cuentas con una amplia variedad de armas (más de 30), mejoras, aumentos, accesorios, modificaciones elementales, etc. Al inicio las armas normales, los enemigos básicos, todo pareciera bastante estándar, pero conforme avanzas, ganas variedad que hace que de cada partida algo diferente.

Cuenta con modo cooperativo para hasta tres jugadores, porque cuando lo juegas solo puede sentirse pesado o desigual en dificultad. Cooperando se vuelve otra cosa: puedes revivir, coordinar ataques, usar habilidades complementarias, distribuir roles.
El diseño visual y la ambientación espacial funcionan bastante bien: la estación espacial ISS-X tiene buenos sets, pasillos, salas de máquinas, sectores del motor, zonas algo decadentes, luces, efectos de neón, contrastes de oscuridad y luz que generan tensión. No es lo más detallado, pero ayudan a que no te cueste distinguir lo que está pasando cuando todo se vuelve caos.
Ahora, hay cosas que podrían mejorarse. Una de las que más importante tiene que ver con las variaciones, ya que los niveles empiezan a sentirse parecidos después de varias horas, sobre todo cuando ya conoces los patrones de enemigos, los tipos de salas, los atajos, etc. También los jefes tienen mucha vida o te obligan a repetir fases de supervivencia que pueden llegar a fatigar.

En cuanto a contenido, ha mejorado bastante (la versión 1.0 añadió más misiones, enemigos nuevos, un nuevo sistema de sinergias con modificadores extra). Especialmente en la Deck, puedes experimentar algunas veces pequeños tirones o ‘tropiezos’ de entrada cuando se cargan muchas cosas de golpe, pero nada que mate la partida.
La rejugabilidad es buena: cada partida puedes probar equipaciones distintas, armas, combinar elementos, explorar misiones más difíciles, ver cómo escapas de enemigos más agresivos, etc. Steam Deck, también se siente cómodo para esas sesiones intermedias, de alrededor de 30 a 60 minutos.

Conclusión
En resumen, Deadzone: Rogue es un roguelite FPS bastante sólido si te gustan los tiros frenéticos, la acción espacial caótica, y mejorar con cada muerte. En la Steam Deck cumple bien: los controles son responsibos, el rendimiento es bastante bueno salvo en momentos de muchas explosiones o efectos. No es perfecto: ciertos niveles se sienten repetitivos, los jefes pueden ser demasiado duros, hay momentos de desequilibrio, y todavía depende de que los desarrolladores sigan puliendo contenido y estabilidad.

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