¡Hola, Behind Gaming! Soy Rigo Dominguez y, antes de cualquier otra cosa: ¡Feliz Navidad! Les deseo lo mejor en esta fecha tan especial, esperando que puedan pasar tiempo junto a sus seres queridos. Y claro, comiendo cosas ricas y teniendo bonitos regalos. Dicho lo anterior, vayamos ahora si a la reseña que les vengo a compartir en esta semana: SteamWorld Build. ¿De qué va? ¿Vale la pena? Vamos a verlo.
Te podría interesar: Extrae tecnología perdida en el mundo de SteamWorld Build
Thunderful es la compañía encargada de traernos SteamWorld Build, un videojuego de simulación cuyo nombre pudiera resultarte un tanto familiar. Si ese es tu caso, probablemente eso se deba a que anteriormente has probado alguna entrega de SteamWorld Dig, serie de juegos plataformeros en donde controlamos a Rusty, un robot que funciona a base de vapor, quien debe abrirse paso por un pueblo de nombre Tumbleton, ambientado en el viejo oeste. La gran diferencia respecto a la mayoría de exponentes del género, es que acá la principal mecánica no es brincar por plataformas, sino excavar en busca de diferentes recursos y minerales.
Pero eso es en los juegos tradicionales SteamWorld. Para este título, los desarrolladores utilizaron esa mecánica para entregarnos un simulador de construcción de ciudades, agregando uno que otro elemento de estrategia en tiempo real.

En cada uno de los cincos mapas, comenzamos en una estación del tren completamente en ruinas. Nuestro objetivo, es reunir los recursos necesarios, materiales y humanos, para reconstruirla. Una vez hecho esto, llegarán trenes con más y mejores recursos, los cuales serán vitales para que podamos ayudar a los locatarios del lugar a mejorar sus establecimientos, además de mejorar la calidad de vida del resto de la población. En esta parte del juego, tenemos que ir actualizando cada una de las unidades que tenemos a nuestra disposición para poder recolectar mejores recursos.
Una vez hecho todo esto, lo que sigue es reparar pozos de mina, indispensables para extraer minerales, recordándonos la esencia de la serie, la cual se nota tienen ya perfectamente dominada, pues acaba siendo más divertida e intuitiva que la primera; mientras la construcción en la superficie es bastante lineal, en la subterránea tenemos más libertad de acción. Con esta libertad, también llegan los enemigos que querrán echarnos todo a perder. Afortunadamente, tenemos a nuestra disposición a los Aristobots, quienes velarán por la seguridad de nuestros trabajadores. Por cierto, la finalidad de hacer todo esto en un loop que parecería infinito, es obtener piezas de naves espaciales que nos ayuden a salir de este planeta.

Conclusión
Aunque existen muchos plataformeros y simuladores en el mercado, no hay ninguno igual a SteamWorld Build, proponiéndonos una combinación de géneros bastante interesante. Aunque entiendo que ser repetitivo es una característica ciertamente inherente al género, pienso que aquí esa sensación bastante rápido y no está tan bien “disfrazada” como en otros juegos. En cuanto al plataformeo mediante excavación, acá no hay queja: la diversión y la adicción al juego llegan de verdad, demostrándonos que es aquí en donde radica la experiencia de los desarrolladores. Tu primera vez con el juego podrá parecer “mágica”, pero no es algo que tenga mucha rejugabilidad realmente luego de pasar la campaña de unas 9 horas de duración como máximo.
Calificación
Y listo, hemos llegado al final de la penúltima reseña semanal de 2023. Como siempre les digo, muchísimas gracias a Behind Gaming por el espacio, y por ser un medio que continúa dándole la atención que se merecen a los juegos desarrollados por estudios independientes. Y claro, a ustedes mil gracias por leer. De nuevo: ¡Feliz Navidad! ¡Hasta la próxima!

Deja un comentario