Nintendo Hoy presenta: la reseña “nindie” de la semana: Fort Triumph

¿Qué tal Behind Gaming, cómo han estado? Soy Rigo Domínguez, y a nombre de Nintendo Hoy vengo, como cada semana, a traerles una nueva reseña de un título indie disponible en la eShop de Nintendo Switch. Un análisis escrito especialmente para ustedes, que como siempre espero les ayude a descubrir si se trata o no de un juego para ustedes. Ahora, me tocó jugar Fort Triumph, y esta es mi opinión.

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Desarrollado por el estudio CookieByte Entertainment y publicado por All in! Games, Fort Triumph es un videojuego de estrategia ambientado en la Edad Media, el cual combina los enfrentamientos por turnos de títulos como la serie XCOM o Mario + Rabbids: Kingdom Batte, con la exploración que hemos visto en Heroes of Might & Magic (HOMM), en el que poco a poco vamos mejorando nuestros héroes y consiguiendo diferentes ítems, así como construyendo ciudades, por supuesto, en búsqueda de salir victoriosos de cada combate.

Ah, por cierto, como “pequeño detalle”, aquí la muerte de los personajes es permanente, la famosa “permadeath” vista durante años en franquicias como Fire Emblem, que como su nombre sugiere, implica que sí perdíamos a alguien batalla, jamás lo volveremos a ver. Tal y como sucede en la mencionada serie de Nintendo en los últimos tiempos, en este indie tenemos la facultad de desactivar esta característica, simplificando de alguna manera las cosas al quitarnos la presión de perder a un personaje por el resto de la campaña.

Nuestra misión en Fort Triumph es liderar a un grupo conformado por 4 héroes en una historia de fantasía cargada intencionalmente a lo “absurdo”, destacándose por un estilo visual bastante colorido y dibujos que recuerdan a lo visto en la serie de Blizzard, World of Warcraft (WoW). Todo el juego se desarrolla en mapas generados de forma procedural, es decir, creados de manera aleatoria, dándole una experiencia diferente a cada jugador.

A diferencia de varios juegos de estrategia, aquí contamos con un gran rango de movimiento, por lo que escondernos no resulta muy relevante que digamos. De igual manera, poder avanzar tanto terreno hace que los enfrentamientos estén a la orden del día, dándole más fluidez a las partidas de lo habitual en el género.

Algo que me parece muy interesante, es la posibilidad que tenemos de usar el entorno a nuestro favor más allá de solo cubrirnos de los ataques enemigos. De esta manera, si en el mapa vemos alguna piedra o un árbol –algo bastante común-, no debemos dudar ni un segundo en que se trata de armas en potencia. Quizá no serán letales, pero sí podrían ser de gran ayuda en momentos importantes de las batallas. Además, hay algunas acciones que, ejecutadas en el momento preciso, podrían provocar reacciones en cadena y causar muchísimo daño a los adversarios.

La gran fortaleza del juego es su humor. Constantemente los personajes están soltando bromas, y haciendo burla de temas como las criptomonedas con la presencia del “Beetcoin”, y usando bolas de cristal para tener videollamadas, por mencionar un par de ejemplos. En general, siento que es un tipo de comicidad que funciona, y lo hace gracias en buena medida a la personalidad de cada uno de los héroes, quienes, aunque carecen de profundidad, no necesitan de mucho más para hacernos pasar un rato agradable.

Un punto negativo y que carece de toda lógica narrativa, es cuando un personaje muere –en caso de tener activada la permadeath-, este será sustituido por otro, sin importarle al resto del equipo. Es decir, su llegada es apropiada para reforzar al escuadrón, pero el que los otros tres miembros no digan nada sobre el héroe caído en batalla, sí decepciona. Además, el nuevo integrante adoptará la personalidad del desaparecido, haciendo que realmente las muertes importen poco en ese sentido.

En cuanto al guion de la historia, no tenemos nada para resaltar. Tiene sus momentos para reírnos y personajes un poco entretenidos, pero nada de profundidad para engancharnos en la trama. Incluso, por momentos parece que le falta uno que otro pedazo a lo que se quiere contar.

Hablado de la jugabilidad, la única incomodidad se presenta con la cámara al momento de los combates, ya que a veces no nos muestra lo que deberíamos estar viendo. Así mismo, aquí nos encontramos con el gran problema de varios juegos de estrategia por turnos, que es el hecho de acertar o fallar los ataques según los porcentajes de probabilidad, los cuales muchas veces carecerían de sentido en la vida real.

En la parte musical, aunque se tiene el trabajo de una orquesta, la mayoría del juego escuchamos la misma melodía repitiéndose una y otra vez, lo cual termina por ser molesto, a menos que en realidad la ames demasiado.

Conclusión

Como regla no escrita, los videojuegos de estrategia por turnos son muy poco amigables, ofreciendo experiencias bastante retadoras –y muchas veces, injustas-, incluso para los expertos del género, y poco o nada complacientes con los novatos. Fort Triumph es la excepción.

Básicamente, una opción que recibe con los brazos abiertos a todo el que quiera experimentar un título tipo XCOM, pero mucho más fácil, ágil, corto, sencillo tanto en mecánicas como en historia, y con sentido del humor. Muy probablemente, uno de los mejores puntos de entrada al género.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y listo, hemos hasta aquí llegamos con esta reseña. Como siempre, muchas gracias por permitirme compartirles mi opinión. Por último, si son fans de Nintendo, los invito a darse una vuelta por Nintendo Hoy y nuestras cuentas en Facebook y Twitter, donde hallarán la información más importante de la Gran N y todos sus videojuegos. Sin más que por el momento, gracias su tiempo, y nos estamos leyendo.

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