Jugamos su versión de Nintendo Switch
Más de 16 años han pasado desde el lanzamiento original de Destroy All Humans!. En aquel momento, el título llegó al PS2 y Xbox teniendo una buena aceptación dentro de los jugadores. Después de su llegada al resto de las consolas a mediados de 2020, apenas en junio de 2021 vio la luz en Nintendo Switch, ofreciendo una experiencia con destellos de ingenio en su narrativa, pero que termina sufriendo por sus monótonas mecánicas.
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En él, tomamos el control de Crypto, alienígena perteneciente a la raza furón, la cual se encuentra al borde de la extinción. En su búsqueda por seguir con vida, han localizado un planeta que comparte algunos genes con ellos: la Tierra. El primer ‘investigador’ termina siendo capturado en Rockwell, obligando a un segundo (Crypto) a tomar venganza por ello y de paso conseguir lo necesario para sobrevivir.

Destroy All Humans! lo podemos considerar un juego de acción-aventura. Se encuentra dividido en misiones con objetivos establecidos -tanto primarios como secundarios- por realizar. Aunque únicamente requieres de los principales para seguir avanzando, el alcanzar el resto te sirve para obtener puntos necesarios si deseas obtener mejoras tanto para el personaje y sus armas, como para su aeronave.
Sus mecánicas de juego las podemos dividir en dos: sigilo y destrucción. La primera se encuentra presente en áreas donde debes pasar desapercibido entre los humanos, para ello cuentas con diversas habilidades como leer la mente, borrar recuerdos, volar objetos con la mente, flotar con ayuda de tu propulsor y, la más interesante de todas, tomar la forma de alguna persona.

Justo en dichas transformaciones radica una de las mayores fortalezas del juego. El hecho de poder convertirte en prácticamente cualquier personaje en pantalla resulta muy entretenido, sobretodo por el hecho de hacerlo ‘contrarreloj’, ya que éstas no son para siempre y requieres de moverte de forma en forma para alcanzar tus objetivos. Desafortunadamente, no va más allá de eso. Esa misma mecánica se repite una y otra vez a lo largo de cada nivel, llegando a ser un tanto frustrante el no poder sacar un mayor provecho de algo con mayor potencial.
Con respecto a la segunda mecánica, la destrucción, ésta se encuentra reservada, principalmente, para los escapes. Una vez que consigues algún objetivo es importante no dejar rastro y qué mejor que hacerlo a bordo de tu nave espacial, disparando a todo lo que se interponga en tu camino. Hacer explotar desde granjas hasta circos, pasando por ejércitos completos es una actividad bastante desestresante, pero que, al igual que el sigilo, termina por ser monótona y superflua.

En lo que respecta al aspecto gráfico, Destroy All Humans! no luce mal, pero sí se nota el paso de los años a pesar de ser un remake, dando una sensación similar a la que tuvimos con Spongebob Squarepants: Battle for Bikini Bottom Rehydrated (también publicado por THQ Nordic). De hecho, algunos movimientos, tanto del personaje como de la cámara se sienten un tanto torpes, siendo efecto de la edad. Eso sí, no llega a afectar el desempeño de los controles, así que es algo que puede pasar a segundo término.
Finalmente, el buen sentido del humor es lo que mantiene a flote este juego. Si bien el hecho de tener a un extraterrestre tratando de pasar inadvertido entre nosotros durante la época de la Guerra Fría ya es algo que llama la atención, los pequeños intros y escenas con las que cuenta son sumamente divertidas. De igual forma, la intercomunicación con tu superior (quien se encuentra vigilándote desde su propia nave) da pie a incómodas y bizarras situaciones que pueden sacarte un par de buenas risas.

Conclusión
Después de 15 años, Destroy All Humans! sigue siendo un juego divertido, con momentos de buen humor y algunos detalles dignos de rescatar como las destrucciones y transformaciones. Fuera de eso, no ofrece mucho como para quedar en nuestra memoria o siquiera para buscar una segunda vuelta después de sus nueve horas aproximadas de duración. Se encuentra disponible en Steam, PS4, Xbox One y Switch. Es desarrollado por Black Forest Games y Pandemic Studios y distribuido por THQ Nordic.

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