RESEÑA: 868-Back

Si siempre te has preguntado qué se sentirá ser hacker y quieres experimentar un poco de la adrenalina de su día a día, pero en un entorno mucho más seguro y controlado, el desarrollador neozelandés Michael Brough trae hasta nosotros 868-Back, su peculiar propuesta que puede resultar innovadora para unos y poco efectiva para otros. Así fue nuestra experiencia con su versión de PC (vía Steam Deck).

Te podría interesar: Nintendo Hoy presenta la reseña “nindie” de la semana: ArcRunner   

Más allá de solo limitarnos a ingresar contraseñas o cortar circuitos, realmente acá enfrentamos bugs representados al estilo Pac-Man quienes nos acosarán en todo momento hasta eliminarnos, si tú te mueves, ellos también, por lo que la estrategia toma una parte importante del juego. A nuestro paso existen algunos cuadrantes que nos brindan mejoras o pequeños apoyos para salir del apuro, aunque no siempre sean de lo más efectivo.

La estructura es de tipo roguelike, es decir, siempre tendrás un entorno distinto en el cual desplazarte, obligándote a cambiar tu planeaciones desde el primer momento. A pesar de que en papel no suena tan complejo, vaya que se vuelve un reto el dominar la exploración de cada nivel hasta llegar a los portales dimensionales que te permiten avanzar. Te tomará varias partidas acostumbrarte al sistema de combate y de desplazamiento en general.

Realmente el juego es único en sus mecánicas ya que, por lo menos de este lado, nunca habíamos jugado algo parecido. Por ese lado se siente la búsqueda por originalidad y ofrecer algo fresco, desafortunadamente, se siente muy extraño y no terminamos por entenderlo del todo, volviéndose un poco confuso y frustrante desde la primera partida.

Su base arcade te obliga a comenzar una y otra vez cada que eres eliminado. Mientras existen algunas mejoras disponibles desde el principio de cada nivel, realmente lo que termina por determinar el rumbo son los elementos encontrados dentro de los niveles. Nos hubiese gustado un poco más de diferenciación entre objetos al momento de la aplicación ya que la variación es mínima tornándose tedioso.

Gráficamente nos encontramos con un pixel art a la vieja escuela de los 16 bits con efectos sonoros propios de la época, pero ninguno de los dos rubros termina por destacar por completo, sintiéndose una propuesta promedio en todo sentido. Lo que respecta a su desempeño en Steam Deck, podemos catalogarlo como bueno, sin encontrar ningún tipo de fallo.

Conclusión

868-Back es una de esas propuestas que en su intento por ser tan distintas al resto terminan por no cuajar del todo, dejando elementos sueltos que entorpecen la experiencia de juego. De cualquier manera, si te gustan los títulos diferentes y/o enfocados en la tecnología, podrías probarlo. Su distribución corre a cargo de Finji.

Calificación

Puntuación: 3 de 5.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario