Los desarrolladores neerlandeses Ewoud van der Werf y Nils Slijkerman son los responsables de Schim, un juego de plataformas y relajación que nos pone al control de una criatura no muy clara, pero que únicamente puede encontrar vida en la profundidad de las sombras. Así nuestra experiencia en su versión de PC (vía Steam Deck).
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El juego como tal no tiene una narrativa. En un principio se nos cuenta el origen de nuestro protagonista, quien suele vivir dentro de la sombra de una persona, por lo que se encuentra a su lado todo el tiempo. Este individuo tiene un momento laboral que marca su vida y ahí es donde parten caminos, obligando a este ¿anfibio? A reencontrarlo y volver a ser felices.

Todos los escenarios se encuentran ambientados en lugares citadinos como pueden ser parques, avenidas o fábricas. Las sombras sobre las cuales puedes desplazarte son generadas por todo tipo de objetos, tanto móviles como estáticos. Es decir, puedes ir de la sombra generada por una lámpara hacia una perteneciente a un automóvil o una bicicleta. En caso de caer en alguna de estas últimas, puedes relajarte por algunos segundos y disfrutar el viaje hasta que se detenga o debas cambiar de dirección.
No todas las sombras se encuentran previamente generadas, por lo que debemos de interactuar con el entorno para usarlo a nuestro favor. Entre las acciones a realizar se encuentran: prender luces de vehículos, modificar los semáforos de las calles o activar montacargas que nos ayuden a alcanzar sitios más lejanos.
En general, Schim no representa ningún desafío. Cada uno de sus niveles cuenta con un nivel muy bajo de desafío, aunque tampoco podemos considerarlo un título de relajación al 100% ya que incluye secciones (sobretodo dentro de la fábrica) que cuentan con mucho movimiento y en el que necesitas una buena precisión para seguir avanzando, o te verás obligado a repetir dicha parte una y otra vez.

Gráficamente es sumamente agradable. Sus entornos 3D y el uso de un duotono en cada uno de ellos nos hizo recordar a Nuts (2021). Tal vez el único detalle en este sentido es la carencia de elementos en ciertas partes haciéndote sentir como si estuvieras llegando a lugares que los desarrolladores no quisieran que llegaras o que simplemente ya no pudieron terminar.
Fuera de llegar de un punto A a un B, no hay otro motivo que te haga seguir jugando, es decir, no hay coleccionables, otras rutas o algún extra que te haga volver. Para no hacerte sentir tan solo, cada cierto tiempo encuentras criaturas de tu misma especie viviendo en otras sombras simplemente para saludarte o en algunas (muy pocas) para mostrarte el camino a seguir.
Su desempeño en Steam Deck es el correcto, no cuenta con ningún problema y funciona bien par esos lapsos pequeños en donde necesitamos un poco de distracción. No posee el sello de Verificado, pero pueden jugarlo sin problema alguno.

Conclusión
Schim luce muy bien en la superficie, pero sus mecánicas se quedan un poco cortas para mantenerte cautivado por mucho tiempo. Funciona bien por pequeñas dosis, pero no más allá. Solamente lo podemos recomendar para quienes buscan un plataformero sin un alto nivel de exigencia y estén hartos de los tradicionales de perspectiva lateral. Su distribución corre a cargo de PLAYISM estando disponible en Steam, PS4, PS5, Xbox One, Series X y Switch.

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