La reseña “nindie” de la semana: Momodora: Moonlit Farewell

¡Hola, amigos Behind Gaming! Espero que estén muy bien. Acá Rigo Domínguez pasando a saludarles y, como siempre, también a compartirles mi opinión acerca de un juego indie que he estado jugando durante esta última semana en mi Nintendo Switch. Esta vez me refiero a Momodora: Moonlit Farewell, que de una vez les adelanto, es un juegazo. No los hago esperar más, y enseguida les cuento por qué.

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Publicado por PLAYISM y desarrollado por Bombservice, Momodora: Moonlit Farewell es un metroidvania en el que controlamos a Momo, suma sacerdotisa de la aldea de Koho, quien emprende una misión para salvar a su gente de la destrucción a manos de los demonios invocados por una malévola persona que hizo sonar una poderosa campana.

Cronológicamente, se ubica cinco años después de lo sucedido en Momodora III, siendo este juego, narrativamente hablando, el punto final de la serie Momodora, una cuya existencia yo desconocía por completo. Habiendo confesado este punto, procedo a dar el primer punto positivo al trabajo del estudio desarrollador, y es que no es necesario haber jugado alguno de los títulos anteriores. Jamás te sientes fuera de lugar, pues todo el mundo se nos presenta naturalmente.

Tan pronto como estamos en la pantalla de inicio, el cuidado al detalle se nota. Desde los menús se percibe la calidad de esta entrega. Ya inmersos en el mundo, visualmente estamos ante un mundo en pixel art tipo anime pulido a más no poder, lo cual es crucial para sumergirte rápidamente en esta odisea por salvar a los nuestros.

El diseño de Momo y el resto de personajes –exceptuando algunos jefes de diseño poco memorable-, al igual que el de los escenarios, es bellísimo. ¡Y ni qué decir de las animaciones! Más allá de la naturalidad con la que los personajes se mueven producto precisamente de la fluidez de las animaciones, basta con que toques una campana por primera vez para que te deleites viendo la manera en que los programadores nos muestran las ondas sonoras. Y hablando brevemente del tema auditivo, las melodías son simplemente hermosas.

Sobre la jugabilidad, Momo usa ataques tipo melee -o cuerpo a cuerpo-, además de contar con un arco, por lo que está perfectamente cubierta para atacar a corta y larga distancia. Para defenderse, puede rodar por el piso. Al progresar, adquirimos nuevas habilidades, como correr, brincar rebotando contra las paredes y el siempre útil salto doble. Adicionalmente, hay “sigils” a lo largo del juego, que nos permiten aumentar ciertas características, como la potencia de campanas sanadoras o el daño que causan nuestras flechas. Es cosa de ir probando cuáles se ajustan más a nuestra forma de jugar para que nos sintamos más cómodos con Momo.

En cuanto a los enemigos, debo decir que los más comunes son sumamente fáciles. Sin embargo, el nivel de complejidad aumenta sustancialmente a la hora de enfrentarnos a algunos de los jefes. Pero tampoco es para que te asustes, ya que se trata de desafíos difíciles, pero justos, de esos que te hacen concentrarte y esforzarte para vencerlos, haciendo que cada victoria te deje con esa sensación de satisfacción que tanto se disfruta.

Algo por lo que en ocasiones suelo sufrir y frustrarme un poco con los Metroidvanias –y estoy seguro que no soy el único-, es con el hecho de perderme y acabar dando vueltas por horas y horas sin avanzar. Por suerte, acá el juego hace todo lo posible por evitar que pasemos por esta tortura. Esto lo hace mediante diferentes vías, el uso de colores en el mapa para distinguir claramente entre los biomas, asi como las indicaciones de algunos personajes, entre otros.

Conclusión

Sobresalir en un género tan competido hoy en día como el de los Metroidvanias es complicado, pero Momodora: Moonlit Farewell lo consigue, y con creces. No es perfecto ni inventa la rueda en ningún sentido, pero sí entrega un producto de un estándar bastante alto. Su pulida y entretenida jugabilidad, apartado visual excepcional y rica banda sonora, lo convierten en un “must play” para cualquier fan de este tipo de títulos.

Calificación

Puntuación: 4.5 de 5.

Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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