¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero se encuentren muy bien. Yo soy Rigo Dominguez, y como siempre vengo a compartirles mi reseña de un juego indie que jugué estos últimos días en mi Nintendo Switch 2, y que también pueden encontrar con Nintendo Switch. En esta ocasión me refiero a Jelly Troops, así que vamos a lo que venimos.
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Publícado por Phoenixx Inc. y desarrollado por Nukenin, Jelly Troops es un RTS, es decir, un juego de estrategia en tiempo real, en el que controlamos toda una tropa de slimes. Ya saben, esas criaturas que están a la mitad entre sólidas y liquidas y que van por ahí dejando ver su viscosidad en todo momento.

La “historia” del juego nos dice que hay dos generales al frente de bandos opuestos de slimes… Y ya. No hay mucho por agregar, pues nunca se nos dice directamente qué originó el conflicto, aunque tampoco es que importe mucho. Cada slime tiene su propia personalidad y características, de tal forma que contamos con algunos rápidos y frágiles, mientras que otros son lentos y fuertes, siempre buscando ofrecernos un equilibrio.
Nuestro objetivo al comando de tan adorable ejército, es capturar más banderas que nuestro rival en turno. Para, en esencia, basta con que llamemos a la acción a nuestros slimes para que corran, peleen o capturen banderas. Si lo tuyo es Nintendo, la jugabilidad básicamente es la misma que probablemente ya has experimentado jugando Pikmin.

Además de las tareas que ya mencioné, los slimes nos pueden ayudar distrayendo al enemigo o actuando como escudos, por ejemplo. Es como jugar ajedrez, pero en tiempo real y en partidas mucho más rápidas, pues estas van de los 5 a los 10 minutos.
En el apartado visual, los personajes y las ambientaciones de Jelly Troops son tanto coloridas como adorables, con nuestros viscosos amigos resaltando en tonalidades azulados y rosados, con animaciones bastante fluidas que ayudan a transmitirnos esa sensación de realmente estar jugando con slimes. Auditivamente sucede lo mismo, pues los efectos sonoros dotan de “realismo” a cada slime, mientras que la banda sonora presente ritmos enérgicos ideales para sumergirnos en las batallas.
Lo único “malo”, es que el juego depende fuertemente del componente multijugador para ser divertido. Las partidas individuales tienen lo suyo, pero si no tienes con quien jugar, la experiencia deja de ser tan satisfactoria.

Conclusión
Desde su aspecto amigable, Jelly Troops deja en claro que es un RTS apto para todo público protagonizado por adorables slimes y con mecánicas de juego bastante amigables, ideal para partidas casuales, rápidas y caóticas entre varios jugadores. Poco o nada recomendable si piensas jugarlo en solitario. Al final del día, este RTS nos demuestra que puede haber juegos del género que sean divertidos, sin necesidad de ser tan complejos.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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