La reseña “nindie” de la semana: Disaster Band

¡Hola, amigos de Behind Gaming! ¿Cómo están? Espero que todo vaya muy bien. Acá Rigo Domínguez pasando a saludarles como cada fin de semana, y claro, también a compartirles una nueva reseña acerca de un juego indie que he tenido la oportunidad de probar en mi Nintendo Switch. En esta ocasión me toca hablarles acerca de Disaster Band, así que vamos rápido con el análisis.

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Publicado por Topiltz Productions y desarrollado por PRODUKTIVKELLER Studios, Disaster Band es un juego de ritmo “un poco diferente” a lo tradicional, ya que acá nuestra meta no es tocar instrumentos virtuales de manera perfecta para conseguir la mejor puntuación –que lo podemos hacer-, si no más bien buscar la diversión al momento de improvisar y equivocarnos tocando las notas erróneas. Dicho de otra forma, tratar de convertirnos en la peor banda.

Partiendo de lo anterior, estamos ante un juego que para nada busca ser una experiencia seria y “realista”; acá lo único importante es pasar un rato agradable, ya sea por tu cuenta o junto a otras personas, desentonando tanto como podamos, contando 15 instrumentos a elegir, ofreciéndonos cada uno diferentes posibilidades sonoras.

La estética del jugo podría decirse que también abona en ese sentido, ya que se trata de esencialmente de los clásicos ‘monitos de palitos’ monocromáticos, con pantallas en las que resaltan tanto los instrumentos como las notas que vamos tocando, las cuales por cierto siguen el esquema tradicional de los juegos de ritmo: círculos que van pasando de un extremo a otro de la pantalla los cuales debemos tocar en el momento preciso que lleguen a determinado punto… O no, porque recordemos que acá el chiste es hacerlo mal.

Precisamente eso que he repetido –hacer las cosas “incorrectamente”-, lo convierte en una opción que cualquier persona puede jugar, incluyendo quienes no juegan prácticamente nunca. La ausencia de la presión social de “tener que hacerlo bien”, junto con los sencillos controles, hacen que sea un juego que le da la bienvenida a todo tipo de persona.

En contrapunto, si quieres hacer las cosas de manera tan perfecta como sea posible, la pasarás mal, ya que por su naturaleza misma, el juego trata tanto como puede hacernos fallar, y en muchas ocasiones, lo consigue.

Aunque lo anterior puede gustar o no, lo que si considero un punto negativo es lo repetitivo que se puede volver el juego rápidamente, ya que la cantidad de canciones disponible es un tanto corta, haciéndolo por esa parte como una buena alternativa para sesiones cortas de juego en reuniones con amigos, pero mala para jugar solo por un mucho tiempo.

Un detalle totalmente aleatorio que me gustó, fueron las citas de personajes famosos como Ludwig Van Beethoven, Yoda u Homero Simpson que aparecen antes de empezar una canción. Citas que por cierto, nunca dijeron. Es algo muy random, pero lo menciono porque siento refleja la intención del juego de hacernos reír en todo momento.

Conclusión

Disaster Band  es de esos juegos sencillos que nos recuerdan que, antes que cualquier otra cosa, un videojuego debe ser divertido. Dicho eso, por supuesto que lo que para unos es divertido para otros puede no serlo tanto. En este caso, si buscas algo serio y eres súper competitivo, esta propuesta difícilmente te gustará. Pero si quieres algo solo para echar relajo con amigos, incluyendo aquellos que carecen de ritmo o que incluso no suelen jugar videojuegos, en definitiva deberías considerarlo.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y eso es todo, hemos llegado al fin de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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