¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero que estén muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles mi reseña de un titulo indie que recientemente jugué en mi Nintendo Switch 2 – también disponible en Nintendo Switch-, el cual se llama Candy Rangers. ¿De qué se trata y qué tal está? A continuación les platico.
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Candy Rangers es un vibrante shooter sobre raíles desarrollado por Mechano y distribuido por JanduSoft, en el cual controlamos a cuatro heroínas simultáneamente para defender su mundo, propuesta que recuerda a clásicos como Star Fox por su avance automático, mezclándolo con puzles de colores similares a los vistos en Ikaruga.

La trama nos presenta a Candy, Plum, Mint y Lemon, cuatro hermanas con habilidades únicas que deben proteger su universo de una invasión inminente. Aunque la narrativa es sencilla y directa, plantea un mundo de estética «kawaii» donde la coordinación entre las protagonistas es crucial para restaurar la paz planetaria.
La mecánica principal exige alternar disparos según el color del enemigo; Candy dispara proyectiles horizontales básicos; Plum lanza ataques verticales hacia arriba y abajo; Mint dispara en diagonal; y Lemon ejecuta un fuerte ataque circular para enemigos cercanos. Estas habilidades están vinculadas a sus colores (rosa, morado, verde y amarillo).
La jugabilidad se siente frenética y gratificante, ofreciendo una progresión sólida a través de veinte niveles variados. Cada fase presenta nuevas rutas o mecánicas -como secciones en vagoneta- que conservan fresca la experiencia hasta cierto punto, aunque irremediablemente es un juego que termina por volverse monótono.

Alternar disparos resulta natural y efectivo, a diferencia de mecánicas secundarias como saltar y frenar, que no pareciera encajar muy bien en cada nivel. Sin embargo, lo que de verdad le resta puntos al juego, es la frustrante e innecesaria recolección obligatoria de medallas para progresar; ya que interrumpe la fluidez y alarga el juego artificialmente al forzar la rejugabilidad de rutas alternas.
Cabe mencionar que desde los primeros minutos de juego se nos deja claro que estamos ante un reto complicado, y desde ahí la curva de dificultad irá in crescendo, hecho que convierte cada nivel en un reto mayor y cada victoria contra los jefes finales en toda una satisfacción. Y ni se diga de la recta final del juego, que tiene picos altos de dificultad.
Visualmente es una explosión de colores pastel basada en las caricaturas de los años 90. El diseño de personajes es encantador y los entornos están llenos de vida. La música acompaña perfectamente la acción con ritmos electrónicos pegajosos y efectos sonoros que refuerzan cada impacto.

Conclusión
Candy Rangers es una buena recomendación tanto para amantes de los retos arcade como de la estética retro moderna. Su alta dificultad puede alejar a jugadores más casuales, pero aquellos que gustan de perfeccionar sus puntajes tienen acá una interesante opción. No es perfecto ni del todo innovador, pero sí entretenido y adictivo.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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