Rainbow Billy… nos enseña a escuchar y aconsejar ‘a todo color’

Su apartado artístico es uno de sus fuertes.

Jugamos su versión de Nintendo Switch

¿Alguna vez les pasó por la cabeza jugar algún título de combates por turnos donde dichas peleas se constituyan de saber escuchar y aconsejar al ‘adversario’, de tal forma que la única forma para obtener la victoria sea haciendo sentir bien al contrario? Estamos seguros que no, y nosotros tampoco. Afortunadamente, al estudio canadiense ManaVoid Entertainment sí, y les estamos agradecidos por ello.

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Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan es un juego que toma mecánicas de diversos géneros y las moldea a su forma. La historia que se plantea es la de un Leviatán quien es despertado de un profundo sueño por unos fuegos artificiales, siendo su forma de tomar venganza el quitarle el color al archipiélago donde habita. Para resolver este problema, Billy debe viajar a cada una de las islas que componen el lugar y conocer a cada uno de sus personajes -y sus problemas- para que así se unan a su causa.

Gráficamente el juego se constituye de entornos 3D bastante sencillos pero agradables a la vista y personajes 2D de estilo caricatura infantil, éstos son los que realmente sacan a relucir el lado artístico ya que -aunque no hay una gran cantidad de animaciones o diálogos animados- los pocos disponibles son bastante agradables, sobretodo para los más pequeños, siendo ellos a los que va dirigidos principalmente la trama.

Los movimientos de Billy dentro de las islas es tipo plataformero, es decir: puede correr, saltar, golpear, activar mecanismos, platicar con otros personajes, descubrir secretos, etc. Este aspecto, si bien es importante para el desarrollo del juego, se nota que el equipo no le dedicó mucho tiempo siendo bastante limitado, sin poder rotar la cámara (lo que seguramente te hará perder ciertos detalles) inclusive colocando las plataformas muy cerca unas de otras evitándote la ‘molestia’ de saltar y pasar únicamente caminando.

Para moverte entre islas cuentas con un pequeño barco que utiliza colores como combustible, tomando en cuenta que te encuentras en un mundo principalmente blanco y negro, los desplazamientos se limitan a áreas cercanas siguiendo el orden marcado por el juego. Si bien es posible llegar a otras islas con la misma cantidad de combustible, al no ser la marcada en el mapa, no te contará la visita obligándote a retroceder e ir a la resaltada por el propio juego.

Pasando al núcleo del juego, los combates por turnos, tenemos personajes -similares a Pokémon– que tienen problemas de diversas índoles: inseguridades con respecto a su físico, abusadores, quienes no se sienten comprendidos, entre otras. Tu objetivo es identificar su problema y ayudarles a tratarlo mediante consejos. Si el adversario considera adecuado tu consejo dejará ver cuales ataques le pueden hacer daño haciéndote más fácil la tarea de vencerlo, de no ser así, te atacará bajando tu moral. Para contaatacar Billy recurre a los otros personajes previamente incorporados al equipo, cada uno cuenta con varios tipos de ataque pudiendo elegir el que mejor se adapte a cada situación.

Por momentos, las peleas se sienten como un juego de ‘Ahorcado’ donde sueltas golpes al azar y -si tienes suerte- puedes golpear al oponente. Los duelos son bastante sencillos si logras identificar las palabras de aliento clave en cada turno. Como mencionamos anteriormente, el juego está enfocado en un público infantil, pero no por ello deja de ser útil para los mayores. De hecho, es bastante disfrutable gracias a su innovador sistema de combate.

Los personajes que vayas incorporando pueden subir de nivel y mejorar sus ataques, así como su vínculo contigo, mediante alimento que puedes pescar y regalos encontrados principalmente en el fondo del mar a los cuales puedes llegar mediante una caña-mano que te acompaña en todo momento. Los dos puntos en contra que detectamos fueron: sus extensas pantallas de carga y que diversos sprites -principalmente imágenes- están en baja resolución (algo que nunca habíamos visto en un videojuego) así que si quieres interactuar con ciertos elementos como carteles, letreros, entre otros, muchas veces ni siquiera se entiende lo que dice debido al poco pixelaje con el que cuenta.

Conclusión

Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan es una excelente opción para jugar con los más pequeños del hogar, siendo un vehículo ideal para mostrarles el respeto a las demás personas y aceptación personal. El pequeño gran inconveniente es que solamente está en inglés y no cuenta con subtítulos al español lo que sí llega a ser una limitante en esta parte del mundo. Si como adulto buscas un juego estilo RPG con un apartado gráfico estilo caricatura infantil, también puede llenar tus expectativas. Se encuentra disponible en Steam, PS4, Xbox One y Switch, contando con la distribución de Skybound Games.

Calificación

Puntuación: 4 de 5.

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