Oceanhorn: Chronos Dungeon termina con la diversión antes de tiempo

Queda esperar si da el salto a otras plataformas como su antecesor.

Queda lejos del nivel de su antecesor

La saga Oceanhorn ha sido una de las favoritas de los poseedores de dispositivos Apple. Desde su primer lanzamiento se perfilaba como una que marcaría el estándar de calidad en géneros de aventura móviles. Es por ello que, tanto Oceanhorn 2, como Oceanhorn: Chronos Dungeon hayan sido títulos exclusivos, por lo menos de arranque, de Apple Arcade.

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Parece ser que, para infortunio de Oceanhorn: Chronos Dungeon, su antecesor dejó la vara muy elevada y no han podido responder a la expectativa generada hacia esta tercera entrega. Su historia se ubica 200 años después de los eventos de la segunda parte. Aquí tomas el control de cuatro héroes (o uno cada quien si juegas en modo cooperativo de cuatro personas) que deben hacerse con un reloj de arena que les permita retroceder el tiempo y así deshacerse de las criaturas que están poniendo en riesgo el reino de Arcadia.

Cada uno de los personajes cuenta con su propia habilidad (uso de espada, arco y flecha, guadaña y magia) y pueden ser utilizados en el momento que lo desees (siempre y cuando estén con vida) en el modo individual lo cual de entrada parece ser atractivo pero termina por ser un tanto tedioso ya que hubiéramos preferido que todas la habilidades las pudiera tener uno solo y hacer más fluido el trámite del juego.

Al inicio de cada partida a cada héroe se le asignan ciertas características de acuerdo a su signo del zodiaco lo cual, honestamente, no le vimos gran relevancia en las mecánicas del juego. Los niveles son generados de manera procedual y están divididos en cuatro zonas con 10 niveles cada una.

Otro punto a considerar es que cada personaje cuenta con una barra de energía para realizar sprints. Si juegas en dispositivo móvil (celular o tableta), no existe un botón específico para efectuar dicho movimiento por lo que requieres de posicionar bien los dedos entre los botones que sí están marcados, una tarea que no resulta del todo sencilla y que podría significar en recibir algunos golpes de vez en cuando.

En cada escenario tu principal objetivo es salir con vida (aunque sea con un solo personaje) para poder llegar al siguiente, en el camino encuentras diversas clases de enemigos y muchos cofres llenos de monedas y accesorios que te permiten recuperar salud o ejecutar ataques especiales. El principal problema es que todos los niveles son muy parecidos entre sí. Si bien su distribución de elementos y la dificultad cambian, sientes que estás cursando el mismo escenario una y otra vez lo que provoca que pierdas el interés muy rápido.

En algunas ocasiones los escenarios cuentan con características especiales como mucho calor o frío, dependiendo del rotar del calendario que aparece entre cada nivel, dichos elementos afectan tu salud y movilidad pero no representan un verdadero problema.

El aspecto visual puede que sea lo mejor del juego con su estilo pixelart y perspectiva isométrica muy bien lograda. Algo que puede llegar a confundir (lo decimos por experiencia) es que al momento de morir en algún nivel si le das continuar, regresas al principio del juego y no hay forma de recuperar tu avance. Si lo que deseas es continuar en ese mismo punto, debes poner ‘repetir batalla’ y así podrás enfrentar el nivel con las mismas características que ya tenía y seguir avanzando.

CONCLUSIÓN

La sobresaturación del género de acción roguelite ha terminado pasándole factura a Oceanhorn: Chronos Dungeon ya que, aunque cuenta con los requisitos básicos para ser un juego entretenido, no logra ofrecer algo más que pueda diferenciarlo del resto quedándose en una experiencia incompleta. Recomendado para los fans de la serie que quieran seguir explorando los rincones de Arcadia y adentrándose en esta historia creada por el estudio finlandés Cornfox & Bros. y para los que disfruten de cualquier juego de acción roguelite sin importar su procedencia.

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