¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero se encuentren muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles mi reseña de un título indie que estuve jugando estos últimos días en Nintendo Switch 2, que también está disponible en Nintendo Switch. En esta ocasión me refiero a Escape from Ever After, así que vamos con el análisis.
Te podría interesar: La reseña “nindie” de la semana: Ruffy and the Riverside
Publicado por HYPETRAIN DIGITAL y desarrollado por Sleepy Castle Studio, Escape from Ever After es un RPG inspirado en los clásicos Paper Mario, en donde personajes de libros de cuentos de hadas deben unir fuerzas para enfrentarse a su más grande enemigo hasta ahora: el mundo corporativo. Efecto de truenos aquí.
En el juego tomamos el papel de Flynt Buckler, un héroe de cuento de hadas que, justo al entrar al castillo de su malvado enemigo, el dragón Tinder, descubre que esta fortaleza ahora es de Ever After inc., megacorporación del mundo real que se adueñó de los libros de cuentos y sus recursos. Ahora, Flynt y Tinder formarán equipo para conseguir empleo en la empresa, ascender en la escalera corporativa y desarticularla desde adentro.

Al inspirarse en Paper Mario, uno esperaría contar con una trama liderada por personajes carismáticos con diálogos graciosos a la orden del dia; por suerte, justo eso es lo que tenemos. El típico humor de la mencionada serie está presente, girando en torno a la cultura corporativa de oficina y el capitalismo, funcionando como una brillante sátira.
Visualmente también se nota la multicitada inspiración, combinando personajes en 2D “de papel” con entornos en 3D, dándonos mundos llenos de personalidad bastante coloridos. La música también está en su punto, mezclando fantasía épica con la rutinaria vida oficinista, alternando entre ritmos de Jazz, Funk y Lo-fi. Los efectos sonoros son igualmente buenos, con sonidos integrados perfectamente a los elementos en pantalla.
La aventura se divide en capítulos, con cada uno representando alguno de los libros que han sido absorbidos por la malvada corporación. Conforme derrotamos a los jefes, avanzamos en la escalera corporativa, abriéndonos paso desde el rango menor: pasante.

Al pelear ganamos experiencia para subir de nivel, permitiéndonos mejorar las estadísticas de nuestros personajes. De a poco, conocemos a personajes que reclutaremos para nuestro equipo, cada uno con una habilidad de campo indispensable para resolver rompecabezas. Cabe mencionar que tenemos un ligero backtracking, el cual en realidad está pensado para quienes buscan obtener el 100% en sus juegos.
Como aspectos negativos, resaltan lo tedioso que pueden volverse algunos rompecabezas, además de lo repetitivo de varias peleas con enemigos de relleno, al igual que lo lentos que se ponen los duelos en dificultades altas.
Mas allá de lo anterior, mi mayor queja es con el timing de los comandos de acción. Mientras que en la franquicia de Nintendo debemos presionar un botón en el momento justo para aumentar el daño al oponente o reducir el que recibamos, acá tenemos que hacerlo instantes antes, lo que además de sentirse un tanto antinatural, también es inconsistente, provocando constantes fallas y frustración a la hora de querer capitalizar ese ataque o defensa adicional.

Conclusión
En esencia, Escape from Ever After es un Paper Mario clásico estelarizado por un elenco distinto, conservando la estética y el humor característicos tan gustados por muchos, siendo un RPG ligero de unas 20 horas con alma propia bastante recomendable. Puede volverse un poco lento y repetitivo, y el timing de los comandos de acción es inconsistente, pero su encanto y escritura lo vuelven una experiencia que debes jugar.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

Deja un comentario