¡Hola, amigos de Behind Gaming! Soy Rigo Dominguez, y espero que estén muy, pero muy bien. Además de eso, espero que estén listos para leer la reseña “nindie” que les he preparado para esta semana, en la cual les compartiré mi opinión acerca de un juego indie que salió hace muy poco tiempo, llamado Ruffy and the Riverside. No los hago esperar más, y acá les dejo mi opinión sobre este título.
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Publicado por Phiphen Games LLC y desarrollado por Zocrates Laboratories, Ruffy and the Riverside es un juego de aventuras y plataformas en 3D que parecería sacado directamente de la época dorada del género, es decir, finales de 1990 y principios de los 2000, periodo que nos dejó con su máximo referente, Super Mario 64, junto a grandes clásicos como Crash Bandicoot o Banjo-Kazooie, por mencionar un par de ejemplos.

Nuestro héroe es Ruffy, un personaje que me recuerda a los ewoks de Star Wars, quien además de caminar, saltar y planear –o “caer con estilo”, como dijera Buzz Lightyear-, tiene como principal habilidad es hacer “SWAP”, es decir, cambiar texturas de una zona en particular del escenario por otras. Así, por ejemplo, podremos cambiar una cascada por una enredadera, o transformar el agua en hielo. El cielo es el limite –bueno, no tanto-, basta con ver nuestro entorno para pensar en una posible solución para cada puzle.
Aunque lo ideal es explorar los alrededores y echarle un poco de coco con los puzles, me parece acertado que los desarrolladores incluyeran una opción para pagar por la solución usando las monedas que encontramos en cada escenario, sobre todo pensando en la gente de poca paciencia y/o que dispone de poco tiempo.

Y por cierto, la historia del juego nos lleva básicamente a recolectar múltiples objetos para salvar el mundo, la cual más que una trama es un pretexto para empezar a jugar. De hecho, la historia no solo me parece irrelevante, si no que incluso la encuentro un poco estorbosa por la cantidad de diálogos.
Visualmente, estamos ante un juego con mucha personalidad. Las ambientaciones en 3D parecen dignas de un plataformero de Nintendo 64, mientras que los personajes están 2D con los bordes especialmente definidos, todo con una estética dibujado a mano. Es como jugar un Paper Mario en un entorno tridimensional, con la diferencia de que Ruffy no presenta una animación fluida, si no entrecortada con cambios más “bruscos” totalmente intencionales. La música, en cambio, me parece que se queda un poco corta y, aunque sirve de acompañamiento, no resulta memorable.
Lo que si estoy seguro que no fue intencional, es que sus físicas pueden presentar problemas en ocasiones. Eso, aunado a un rendimiento mejorable, pues tanto en Nintendo Switch 2 como en su predecesora deja que desear. Está lejos de ser injugable, pero sí es una “área de oportunidad” del juego, siendo más notable en la Switch original, evidentemente. Y por cierto, también le habría venido bien más cariño a su interfaz.

Conclusión
Ruffy and the Riverside es un juego bastante entretenido, fuertemente centrado en la imaginación gracias al a habilidad SWAP del buen Ruffy, un personaje con personalidad perfecto para esta aventura que busca sorprendernos y sacarnos sonrisas, lo cual logra en repetidas oportunidades. Si te gustan los plataformas en 3D coloridos en los que hay coleccionar objetos, y al mismo tiempo estás dispuesto a perdonarle sus claros problemas de desempeño y poca dificultad, no estaría mal que le echaras un ojo.
Calificación
Y listo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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