¡Hola, amigos de Behind Gaming! Espero que estén muy, pero muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como cada semana, estoy listo para compartirles mi opinión acerca de un juego indie que pude jugar durante esta última semana en mi Nintendo Switch. El titulo en cuestión ahora es Citizen Sleeper 2: Starward Vector. ¿De qué trata? ¿Vale la pena? Sigan leyendo, porque enseguida les cuento.
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Publicado por Fellow Traveller y desarrollado por Jump Over the Age, Citizen Sleeper 2: Starward Vector es una combinación entre una novela visual y un juego de rol con dados, en el que somos un Sleeper o “Durmiente”, una simulación de la mente humana dentro de un cuerpo artificial que busca huir de sus creadores, al igual que de la banda que desea controlarnos. Durante esta aventura, deberemos conseguir aliados y aceptar contratos que, de hecho, nos dificultarán un poco más nuestra ya de por sí compleja existencia.
Lanzado originalmente en 2022, tuve la oportunidad de probarlo en 2023 y quedé simplemente encantado. Por ello, en cuanto supe que jugaría la secuela, me emocioné. Acá pueden checar mi reseña del primer Citizen Sleeper. De manera súper resumida, en su momento lo que más llamó mi atención fue la parte narrativa y su nivel de inmersión. Para mi suerte, para esta segunda no solo se mantienen estos elementos, sino que son pulidos y cobijados por nuevas mecánicas, dejando ver la experiencia ganada por el desarrollador.

Al comenzar, debemos elegir entre una de tres diferentes clases –operador, maquinista o extractor-, cada una con distintas habilidades. Complementariamente, cada personaje tiene un “Push”, que puede usarse para potenciar tanto nuestros tiros de dados como los de nuestros acompañantes, pero que estresa a todos. El estrés, es una de las nuevas mecánicas de juego, capaz de dañar nuestro dado o dejar fuera de combate a los aliados por cierto tiempo.
Cada ciclo –o día-, lanzamos un dado para superar cada reto en cuestión, quedando en nosotros decidir para cuáles nos reservamos nuestros poderosos “6”, y para cuáles nos arriesgamos con números bajos.
Mientras en el juego original nos enfocamos en convertir una estación espacial en ruinas en nuestro hogar, acá contamos con una nave espacial y nos movemos entre hubs –o “centros de operaciones”-, conociendo a nuevos personajes y aceptando contratos o misiones secundarias. Hay diferentes formas de completar cada contrato, pero lo mejor es pensar bien qué recursos usamos para obtener el mejor resultado posible. Y hablando de recursos, para sobrevivir hay que asegurarnos de contar con el dinero y el alimento suficiente tanto para nosotros como para la tripulación, además del combustible necesario para seguir viajando.

Más allá de todo esto, acá lo verdaderamente importante es la parte narrativa. Al igual que en el primer Citizen Sleeper, la escritura del juego es la que llena de vida tanto al universo como a cada uno de los personajes, además de hacernos sentir que cada decisión que tomamos de verdad importa. Todo personaje tiene su propia razón de ser y sus metas. ¿Se alinea con nuestra misión? ¿Vale la pena que se una a nuestro crew? ¿Es mucho lo que pide y poco lo que da? ¿Podría volverse una molestia? Depende de nosotros elegir lo que más convenga a nuestros intereses. Como en la vida misma.
Al igual que con Citizen Sleeper, el apartado visual y el auditivo convergen de manera armoniosa para llenar de vida el universo del juego. Entre estos dos aspectos, resalto más el sonoro, pues las melodías bien podrían disfrutarse bastante como música de fondo fuera del juego.
Mi única queja en general, se la lleva la interfaz. Aunque en su base es limpia y entendible, se nota que fue pensada para ser usada con un mouse. Es fácil confundirse y no saber bien cuál opción estamos seleccionando orillándonos a equivocarnos; algo de movimiento o animación habría ayudado en esta parte. Además, la navegación se siente extraña en ocasiones. Aprovechar los controles touch de Nintendo Switch habría sido una buena idea.

Conclusión
Citizen Sleeper 2 es todo lo que uno quisiera de una secuela, pues toma los sólidos cimientos del anterior juego de la serie, los pule y agrega nuevos elementos a la combinación. Sus mecánicas de juego de rol son entretenidas, su música muy disfrutable y su narrativa es simplemente atrapante. Si jugaste el anterior, será como volver casa; si no lo has hecho, te sentirás más que bienvenido y querrás probar el original. La navegación de menús dista de ser la mejor, pero si ponemos esto y los puntos a favor en una balanza, al final terminamos con una notable experiencia final.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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