La reseña “nindie” de la semana: DreadOut Remastered Collection

¡Hola, lectores de Behind Gaming! Acá Rigo Domínguez pasando a saludarlos esperando que, como cada semana, se encuentren muy bien. Y bueno, nuevamente es tiempo de otra reseña de un juego indie para Nintendo Switch. En esta ocasión, vengo a darles mis impresiones acerca de DreadOut Remastered Colecction. ¿Dé que se trata y qué tal está? Enseguida les cuento.

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Publicado por SOFT SOURCE y desarrollado por Digital Happiness, DreadOut Remastered Collection es, como su nombre sugiere, una colección de remasterizaciones: DreadOut y su expansión DreadOut: Keepers of the Dark, un par de aventuras de horror con perspectiva en tercera persona lanzadas originalmente para PC en 2014 y 2016, respectivamente, y que ahora están de vuelta con un lavado de cara en Nintendo Switch (y PlayStation 5).

Acá se nos cuenta la historia de un grupo de estudiantes de secundaria que acaban varados en un pueblo indonesio abandonado en medio de la nada. Aunque los habitantes de carne y hueso parecieran brillar por su ausencia, pronto descubrimos que este lugar alberga fuerzas sobrenaturales muy pelgrosas. Por suerte, una de las alumnas, Linda, tiene a su favor habilidades que le permiten sentir presencias extranormales –una especie de sexto sentido-, las cuales se manifiestan colorizando el contorno de la pantalla, siendo de mucha utilidad para protegerse a ella misma y a sus compañeros.

Además de “sentir cosas”, también tenemos una cámara –recordando a la saga Fatal Frame-, dispositivo igualmente fundamental para evitar perder toda nuestra salud y terminar en el Limbo. Con su ayuda, podemos identificar las debilidades de cada fantasma según su tipo, además de tomar fotos para coleccionar espectros en nuestra “Ghostpedia”. Como buen juego de horror, en el camino tenemos diferentes –y entretenidos- puzles por resolver, algunos de los cuales incluyen el uso de la cámara, elementos sonoros en otros casos, por mencionar un par de ejemplos.

Los elementos más sobresalientes de ambos juegos los encontramos tanto en las historias que nos cuentan como en el diseño de los fantasmas. Si disfrutas de una buena trama e ir descubriéndola de a poco te mantiene enganchado, acá podrás pasar un buen rato, muy a pesar de que el diseño de niveles no resulte satisfactorio. Por otro lado, los espectros lucen particularmente espeluznantes, pues aunque gráficamente se aprecia que provienen de “juegos retro”, el estilo de arte usado termina imponiéndose demostrando ser un buen trabajo atemporal.

Volviendo a la parte de los escenarios, estos son grandes y mayormente vacíos. Soy consciente de que parte del juego es darnos esa sensación de estar perdidos sin saber a dónde ir, pero en la práctica, lo mejor habría sido trazarnos sutilmente el camino a seguir, pues es muy fácil frustrarse luego de unos minutos deambulando como alma en pena en busca de saber por dónde avanzar, lo cual sucede tan rápido como en la escuela del primer acto. Entiendo hasta cierto punto que esto ocurriera en el juego original, pero acá habrían venido perfectas algunas mejoras del tipo de “calidad de vida” –como señalamientos- para darnos una experiencia menos estresante.

El aspecto visual deja ver cómo los años han pasado ya por este par de juegos, lo cual, aunque lógico, me parece que debía mencionar, sobre todo pensando en quienes demandan gráficos mucho más pulidos y actuales. Auditivamente, las actuaciones de voz –en inglés– denotan una importante área de oportunidad –sobre todo en las cinemáticas-, mientras que los efectos sonoros y la música de ambientación alcanzan un resultado mucho mejor, aunque cayendo apenas en un punto aceptable.

En general, todo lo que he comentado aplica para ambos juegos de esta pequeña colección. Sin embargo, quiero señalar que DreadOut: Keepers of the Dark me parece, en todo sentido, una mejor experiencia, ofreciendo una mejor historia y una variedad más amplia en cuanto a las cosas que podemos hacer y cómo realizarlas.

Conclusión

DreadOut Remastered Collection nos ofrece un par de experiencias que muy pronto muestran un mal envejecimiento, y en general, un mal diseño de niveles de origen. Esto último pudo corregirse para estas remasterizaciones hasta cierto punto agregando mejoras de calidad de vida, como indicadores de objetivos. Si puedes sobreponerte a esto y no tienes problema con su -mejorable- trabajo de voz, puede ser que su buena historia y puzles entretenidos sean suficientes como para mantenerte enganchado y vivir un par de aceptables aventuras de horror.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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