¡Hola, lectores de Behind Gaming! ¿Cómo están? Soy Rigo Domínguez, y de todo corazón espero que estén empezando muy bien este 2025. Como siempre, estoy listo para compartirles mi opinión sobre un juego indie que he podido probar en mi Nintendo Switch. En esta ocasión me refiero a Rising Dusk. ¿De qué va y qué tal está? Les cuento a continuación.
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Distribuido por Ratalika Games, editado por Shnyuden y desarrollado por Studio Stobie, Rising Dusk es un videojuego de plataformas y puzles de desplazamiento lateral en 2D, cuyo principal “twist” o giro de tuerca en relación a la gran mayoría de plataformeros de toda la vida, es que acá en lugar de buscar recolectar cuanta moneda veamos en pantalla, debemos ignorarlas.

En el mundo del juego asumimos el papel de Tamako, una joven atrapada en una tierra permanentemente en el crepúsculo y habitada por los yokai, criaturas sobrenaturales del folclore japonés, incluyendo demonios y espíritus de todas formas y colores, quienes en realidad no nos harán mayor daño que empujarnos –en ocasiones hacia un abismo- o robarnos una moneda.
Los controles de Tamako son extremadamente sencillos: se mueve de izquierda a derecha y viceversa, hace un salto sencillo y se agacha. Nada más. Con eso basta y sobra para movemos por cada uno de los más de 20 niveles mientras evitamos caer en un abismo y esquivamos tanto a los enemigos como a las monedas.
Hablando de las monedas, en ellas recae la principal mecánica de juego: evitarlas. Conforme avanzamos por cada nivel, veremos elementos –mayormente cajas- con un número, mismo que nos indica la cantidad de monedas que necesitamos para que se rompan. Por ejemplo, si ya recogimos dos monedas y pasamos por una plataforma con un “2” marcado, ésta desaparecerá y caeremos, provocando que perdamos la vida y retrocedamos al checkpoint más cercano.

Es una mecánica sumamente sencilla, pero efectiva, principalmente porque llevamos toda una vida condicionados a agarrar cada moneda que vemos en cada escenario de cada juego, por lo que será muy común que nuestra memoria muscular nos traicione y vayamos a recolectar esos círculos dorados a pesar de que ya sabemos que eso no es lo que debemos hacer aquí.
Sin embargo, habrá veces en las que si tedremos que conseguir monedas para que ciertas plataformas aparezcan ayudándonos a resolver algún puzle y seguir adelante, o bien, rutas alternas que nos lleven a un coleccionable. Por ello, aunque la mayor parte del tiempo hay que evitar las monedas, en ocasiones sí hay que recolectar algunas. Además, en ciertos niveles hay una especie de mapaches -o más bien, tanukis- que nos roban monedas, siendo esto muy útil para resolver algunos rompecabezas. Es cuestión de ver bien nuestro entorno para saber cuándo nos faltan monedas y cuándo nos sobran. En términos generales, el diseño de niveles me parece muy bueno, entregándonos uno que otro reto o puzle que nos pone a pensar un poco.
Visualmente el juego muestra muy buen trabajo, con un lindo diseño de arte en general tanto para los personajes como para los escenarios, aunque sin duda el acabado de Tamako es el que más resalta. Complementando esta parte, tenemos las animaciones fluidas que dan como resultado movimientos más naturales y un juego más vivo. Aunque la variedad de enemigos es un tanto escasa, la de niveles me parece ideal, llevándonos a escenarios como campos abiertos, la ciudad y un cementario, por mencionar algunos ejemplos. Auditivamente tenemos melodías tranquilas y agradables acompañando la acción en pantalla.

Conclusión
Aunque por encima parece “un juego de plataformas más en 2D”, Rising Dusk logra resaltar del montón gracias a su distintiva y sencilla, pero a la vez efectiva mecánica de juego de esquivar monedas, con un diseño de niveles que nos pone a pensar en más de una ocasión cómo resolver el siguiente puzle para seguir adelante. Si te gusta este genero y quieres algo diferente, tranquilo, sencillo y corto, pero bien hecho, no te haría mal echarle un vistazo.
Calificación
Y eso es todo, con esto hemos llegado a la conclusión de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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