Bright Memory: Infinite, un apocalípsis venido del oriente

El estudio chino de una sola persona FYQD y la distribuidora PLAYISM son los responsables del lanzamiento de Bright Memory: Infinite, FPS ambientado en un mundo en pleno apocalípsis, el cual -obviamente- debes evitar. En Behind Gaming tuvimos la oportunidad de jugar la versión de Nintendo Switch y aquí nuestras impresiones.

Te podría interesar: Investiga un arcaico misterio en Bright Memory: Infinite

Desde que nos encontramos en la pantalla de inicio del juego, se nos hace saber que estamos ante un escenario apocalíptico. Una lluvia que pareciera no tener fin cae del cielo por todo el mundo y nadie sabe a ciencia cierta a qué se debe, por lo que alguien debe averiguar. Aquí tomamos control de una investigadora perfectamente entrenada en el uso de armas y combate cuerpo a cuerpo, capaz de acabar con todo aquello que se le atraviese.

La acción comienza en cuanto tomas control de la protagonista, hordas y hordas de enemigos te aguardan en cada rincón esperando ser aniquilados. El arsenal de armas disponible realmente no es muy extenso, pero sí lo suficientemente eficaz y diverso para sacarte de cualquier apuro, así como variar tus tipos de ataque, dependiendo la situación o simple gusto personal.

El armamento y los accesorios a tu disposición pueden ser mejorados con ayuda de reliquias, las cuales obtienes al vencer enemigos o romper cajas colocadas en los rincones de cada escenario. Las mejoras van desde mayor daño o velocidad de recarga hasta la posibilidad de ejecutar un movimiento o golpe extra tras una ráfaga de disparos.

Los enemigos no son muy variados ni muy inteligentes, pero sí resulta divertido enfrentarlos, sobretodo a aquellos que oponen un poco más de resistencia al poseer armaduras o escudos. De hecho, el juego únicamente incluye tres batallas contra jefes (dos jefes distintos, uno de ellos repite), pero todas ellas con su grado de complejidad y reto, sin llegar a ser algo excesivo o de esas que rayan en ‘lo imposible’.

En cuanto a los escenarios, prácticamente todo el tiempo nos encontramos con una mezcla de vegetación (árboles, pasto, agua) y ruinas de construcciones tradicionales del oriente (pagodas, en su mayoría). Al ser un título apocalíptico, siempre vemos en pantalla fuertes vientos o sitios completamente inundados, lo que nos obliga a desplazarnos entre techos y montañas con ayuda de un gancho.

Gráficamente, Bright Memory: Infinite no es de lo mejor que hayamos visto, pero eso no quita que esté muy bien hecho, con detalles por todos lados y un sólido framerate que no cae en ningún momento, eso -específicamente en Switch– son palabras mayores. En cuanto al sonido, están bien logrados los efectos en todo tipo de situaciones, mientras que la música es completamente imperceptible.

Un punto que para muchos puede resultar negativo es su duración. Básicamente, nos encontramos ante un título que te ofrece 2 horas de entretenimiento. No incluye objetos ocultos, modos extra o rutas distintas que nos hagan volver a él, por lo que su rejugabilidad es casi nula, eso no significa que sea un mal título, todo lo contrario, es bastante recomendable.

Conclusión

Bright Memory: Infinite es una de las tantas propuestas dentro del género de los FPS disponibles en el mercado. ¿Qué lo hace diferente al resto? En estricto sentido, nada. Estamos ante una propuesta sólida de corta duración, pero llena de acción desde el primer hasta el último minuto. Ideal para aquellos que únicamente tengan una tarde libre y busquen jugar algo de principio a fin. Se encuentra disponible en Steam, GOG, PS5, Series X y Switch.

Calificación

Puntuación: 4 de 5.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario