¡Hola, amigos de Behind Gaming! ¿Cómo les va? Espero que muy bien. Yo soy Rigo Domínguez, y como siempre vengo a compartirles una reseña de un indie que recién pude jugar tanto en mi Nintendo Switch 2 como en el Nintendo Switch original. En esta ocasión, ese juego es Deathbulge: Battle of the Bands. Veamos qué tal está.
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Deathbulge: Battle of the Bands, publicado y desarrollado por Five Houses junto a Deathbulge, es un RPG musical de tipo tradicional, cuya absurda premisa nos invita a pelear usando canciones. Su combate por turnos, pero ante todo, su humor, hace recordar a series como Paper Mario o EarthBound.

La trama sigue a Faye, Ian y Briff, un grupo musical disfuncional que entra a un concurso maldito en un mundo muy loco. Obligados a luchar a muerte contra otras bandas enemigas, los aliados cruzarán entornos bizarros para romper una maldición, encontrándose con carismáticos peces cantantes y habitantes bastante excéntricos.
Jugablemente hablando, la mecánica principal consiste en atacar usando Beats básicos y Mods avanzados al ritmo de la música. El progreso por este mundo se da mediante la exploración de ingeniosos calabozos temáticos lineales, donde podemos realizar acciones simples y a la vez divertidas como derribar a patadas cada puerta que veamos.
El juego complementa esto con un sistema profundo de personalización. Podrás modificar a tu banda gracias a 9 clases jugables disponibles. Cada una nos da trajes únicos visibles en los diálogos, permitiendo equipar más de cincuenta accesorios que alteran las estadísticas globales del equipo para afrontar los duros retos finales.

El sistema de combate dinámico funciona de maravilla, evitando el tedioso grindeo clásico de los juegos de rol. Sin embargo, la navegación por los menús se siente algo tosca en ocasiones. Pese a ello, resalta positivamente su divertidísimo e inteligente sentido del humor.
Visualmente, el título brilla con un estilo artístico de caricatura hecho a mano y fluidas animaciones tradicionales. El apartado auditivo es la verdadera estrella de la experiencia, lo cual se agradece dada la temática del juego. Su banda sonora abarca múltiples géneros musicales memorables que van perfecto con la frenética acción.
Tanto en Nintendo Switch como en Nintendo Switch 2 el juego corre fluidamente a 60 cuadros por segundo, siendo la resolución la gran diferencia visual; mientras en la primera el juego se despliega a 1080p y 720p en un televisor y en portátil, respectivamente, en la sucesora lo hace a 4K dinámico y 1080p. Lamentablemente, en ningún caso saca ventaja de funciones como la vibración HD o la pantalla táctil.

Conclusión
Deathbulge: Battle of the Bands es una refrescante aventura que destaca por sus ingeniosas mecánicas rítmicas y sus constantes chistes. Resulta sumamente disfrutable para cualquier fanático del género, en particular a quienes disfrutan del humor tipo Paper Mario, mostrando su propio carisma y brindando diversión constante.
Calificación
Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho! ¿Y si sí?

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