¡Hola, público de Behind Gaming! Yo soy Rigo Domínguez, pasando a saludarles como cada semana, esperando que se encuentren muy bien, listos para leer la reseña que estoy por compartirles. En esta ocasión, me toca hablarles acerca de Tiny Terry’s Turbo Trip, uno de esos juegos que es, todo, menos algo “típico”. Enseguida les cuento de qué va y qué tal está.
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Publicado por Super Rare Games y desarrollado por snekflat, Tiny Terry’s Turbo Trip es un juego de mundo abierto ubicado en la ciudad Sprankelwater, en donde viviremos una aventura protagonizada por Terry, un extraño ser que debe faltar a la escuela para lograr su sueño de llegar al espacio exterior en su auto, y que todos hablen de él y su hazaña.

Sobre la original y a la vez simple premisa del juego, en general resulta bien ejecutada narrativamente, esto gracias a una buena escritura, impulsada por diálogos, personajes y escenarios genuinamente divertidos; claro, si el humor “tonto” o “alocado” es lo tuyo.
Pese a ser un mundo abierto, Sprankelwater es un lugar chico. Sin embargo, eso no significa que no haya varias cosas por hacer y personajes por descubrir. Y es que, aunque nuestra meta es ir el espacio, el camino para lograrlo variará para cada jugador, ya que tenemos múltiples misiones aleatorias y nosotros decidimos cuáles hacer y en qué orden.
El inicio puede ser confuso, en cuanto conseguimos un carro, se nos deja ser libres. En lugar de solo acelerar a fondo o pensar en recordar viejos tiempos con Crazy Taxi, toca visitar lugares marcados con signos de interrogación en el mapa para ir hacer misiones, las cuales nos pueden dar dinero para comprar objetos útiles, o piezas de chatarra para mejorar nuestra auto.

Su original estilo artístico, brillante y colorida paleta de colores y extravagante banda sonora, se conjugan para darnos un juego con gran personalidad, yendo a tono con su esencia cómica y carente de lógica, siendo uno de esos títulos que para nada pretende tomarse en serio. Piensa en juegos tipo Goat Simulator, Gang Beasts o Human Fall Flat, donde lo único que los desarrolladores parecieran buscar, es hacernos reír y nada más.
Usualmente, este tipo de propuestas vienen acompañadas de controles atípicos que incluso pueden sentirse “torpes”, buscando jugar con nuestra mente y “trolearnos” para hacernos fallar -y reir- en el proceso, siendo parte del encanto. Al respecto, aunque la mayoría de mecánicas funcionan, en algunas encontré “áreas de oportunidad”, pues las sentí poco pulidas o hasta “toscas”, como en las partes de conducción o plataformeo. Otro punto negativo es su desempeño, pues presenta algunas inconsistencias visuales y framerate entrecortado, aunque nada que “rompa” el juego.

Conclusión
Tiny Terry’s Turbo Trip es de esos videojuegos que nos recuerdan por qué se supone que jugamos: para divertirnos. Si te gusta el humor simple, los diálogos “tontos” y las situaciones ilógicas, este título nada convencional podría ser el soplo de aire fresco que buscas. Los controles podrían ser mejores en ocasiones al igual que la optimización, pero si estás dispuesto a superar este par de aspectos, seguro la pasarás muy bien.
Califcación
Y listo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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