La reseña “nindie” de la semana: The Stone of Madness

¡Hola, amigos de Behind Gaming! Rigo Domínguez –o sea yo- es quien los saluda, listo para compartirles mis impresiones acerca de un juego indie que he estado jugando esos últimos días en mi Nintendo Switch. En esta oportunidad me refiero a The Stone of Madness. ¿De qué trata y qué tal está? Enseguida les cuento en esta reseña.

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Publicado por Tripwire Interactive y desarrollado por The Game Kitchen (Blasphemous)y Teku Studios, The Stone of Madness es un juego de sigilo táctico en tiempo real con un toque de gestión de recursos, en el que nos transportamos al siglo XVIII, puntualmente, a un antiguo monasterio jesuita en los Pirineos, ocultando en su interior un manicomio y una prisión inquisitorial. Acá, cinco prisioneros se unen para escapar y dejar atrás los crueles castigos y, en general, las terribles condiciones de vida que sufren diariamente.

El padre Alfredo, es quien lidera a este equipo unido por la esperanza de acabar con esta pesadilla colectiva. Con la ayuda de todos, poco a poco vamos descubriendo en cada capitulo los secretos de este monasterio, hasta que en un punto la trama se divide en dos historias independientes y muy diferentes entre sí, lo cual me gustó bastante.

Aunque en cada capitulo hay monjes, guardias y otros internos deambulando, podemos explorar libremente e investigar superficialmente sin problema. Sin embargo, si intentamos abrir un cajón o una puerta restringida debamos avanzar tan sigilosos como un ninja o como Solid Snake para no ser descubiertos. Cabe mencionar que los patrones de movimientos de los personajes cambian según la hora del día dentro del juego.

Cada integrante del equipo tiene habilidades únicas –como más fuerza o capacidad para moverse por áreas pequeñas, por ejemplo-, y en cada “misión” debemos trabajar en equipo aprovechando cada una de ellas. Dejando de lado el sigilo, por las noches nos tocará aprovechar la tranquilidad de la celda para planificar el nuevo día, sanar nuestras heridas, construir un objeto o escuchar música en favor de nuestra sanidad mental.

Algo a considerar, es que para disfrutar este juego debes sentir cierto gusto por la planeación, casi al grado de obsesionarte. Digo esto, porque tendrás que convertirte básicamente en Dr. Strange para ver en tu mente cada opción posible si es que no quieres repetir una misión demasiadas veces. Y hablando de eso, otra cualidad que me parece casi imprescindible acá es la tolerancia a la frustración. Hay capítulos en donde las tareas lucen, en teoría, sencillas, pero que en la práctica son casi misión imposible.

Gráficamente, los desarrolladores optaron por entregarnos una propuesta con un estilo gótico animado que recuerda un poco a las películas de Disney de la década de 1990, el cual siento va muy ad hoc con la ambientación del juego. Cada personaje, escenario y objeto está dibujado a mano, inspirándose en el pintor y artista gráfico español Franciso de Goya del siglo XVIII. La animación de los movimientos está a la altura del diseño artístico, dejándonos con un juego que más bien pareciera una pintura en movimiento.

Lamentablemente, si jugamos con el Nintendo Switch en el dock podremos notar texturas borrosas que hacen que el juego se vea un tanto feo. Otro fallo en el desempeño que debo mencionar es la caída de los cuadros por segundo en escenas con mucha gente.

Aunque la banda sonora se queda corta en cuanto a cantidad de piezas, por suerte esto no sucede en la calidad, siendo realmente sobresaliente y encajando perfectamente con la situación que vivimos en pantalla.

Conclusión

A pesar de sus fallos técnicos que lo alejan de la perfección, incluyendo texturas borrosas y caídas de los cuadros por segundo, The Stone of Madness es una gran alternativa a considerar tanto por los fans de los juegos de sigilo como por quienes gustan de una buena y atrapante historia, todo esto exponenciado por un bello diseño artístico que pareciera una pintura en movimiento o una película de Disney de la década de 1990.

Calificación

Puntuación: 3.5 de 5.

Y eso es todo, hemos llegado al final de la reseña de esta semana. Como siempre, agradezco enormemente a Behind Gaming por el espacio, ya que siempre es un placer compartir mi opinión acerca de un juego indie y ayudar a darle un poco más de foco a este tipo de desarrollos que, cuando menos lo esperamos, nos sorprende con verdaderas joyitas. Sin más que agregar por ahora, nos vemos en la próxima ocasión. ¡Jueguen mucho!

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